Los seres humanos buscamos incansablemente un estado de calma mental y emocional, así que acudimos a diferentes herramientas y maestros con tal de evolucionar.
El amor, la alegría y la paz son estados profundos del Ser o más bien tres aspectos del estado de conexión interior del Ser. Como tales no tienen contrarios, esto se debe a que surgen de más allá de la mente.
Para el ego, el momento presente casi no existe. Lo único que considera importante es el pasado y el futuro. Esta inversión de la verdad, es la causante de que la mente sea disfuncional.
Cada vez que usted suba o baje las escaleras en su casa o lugar de trabajo, ponga mucha atención a cada paso, a cada movimiento, incluso a su respiración. Esté totalmente presente. Preste atención a todas las percepciones sensoriales asociadas con la actividad.
El placer se deriva siempre de algo que está fuera de usted, mientras que la alegría surge de dentro. Lo mismo que le brinda placer hoy puede brindarle dolor mañana, o puede abandonarlo, así que su ausencia le traerá dolor.
Observar una emoción es similar a observar los pensamientos. La única diferencia es que, mientras un pensamiento está en su mente, una emoción tiene un fuerte componente físico, por tanto se siente principalmente en el cuerpo. En este punto usted ya no es la emoción.
El momento presente tiene la clave de la liberación. Pero usted no puede encontrar el momento presente, mientras sea su mente. El predominio de la mente, no es más que una etapa en la evolución de la conciencia.
El ego siempre está preocupado de mantener el pasado vivo, porque sin él ¿Quién es usted?. A su vez, se proyecta hacia el futuro para asegurar su supervivencia y buscar algún tipo de alivio o de realización en él. Dice: Algún día, cuando logre esto o aquello voy a sentirme feliz.
Según crece, usted forma una imagen mental de quien es usted, basada en su condicionamiento personal y cultural. Podemos llamar a este ser fantasmal, el ego. Este ser está constituido de actividad mental, y solo puede permanecer vivo por medio del pensamiento constante.
Así pues el único paso vital en su camino hacia la iluminación es éste: aprenda a dejar de identificarse con su mente. Cada vez que usted crea una brecha en el fluir de la mente, la luz de su conciencia se vuelve más fuerte.
Vuélvase intensamente consciente del momento presente. Esto es algo profundamente satisfactorio. De esa forma usted aparta la conciencia de la actividad de su mente y crea una brecha de no-mente, donde usted está alerta y consciente pero no pensando. Esta es la esencia de meditar
Cuando usted escucha un pensamiento, usted es consciente no sólo del pensamiento, sino de usted mismo como testigo de él. – Ha aparecido una nueva dimensión de conciencia –
Preste atención a los patrones repetitivos de pensamiento, en especial esos viejos discos que han sonado en su cabeza quizá durante años. Eso es “observar al que piensa”, es decir; escuche la voz de su cabeza, esté allí como si fuese un testigo. Cuando haga esto, no juzgue.
Lo bueno es que usted puede liberarse de su mente. Esa es la única liberación verdadera. Usted puede dar el primer paso ahora mismo. Empiece por oír la voz de su cabeza tan a menudo como pueda. Preste atención a cualquier patrón repetitivo.
Lo bueno es que usted puede liberarse de su mente. Esa es la única liberación verdadera. Usted puede dar el primer paso ahora mismo. Empiece por oír la voz de su cabeza tan a menudo como pueda. Preste atención a cualquier patrón repetitivo.