Hay días en que el contacto cero se siente como una victoria.
Y hay jueves, como hoy, donde daría toda mi maldita dignidad solo por escuchar el tono de tu voz diciendo algo tan estúpido como que ya has llegado a tu casa.
No tiene caso que me stalkees, no estoy con nadie.
Sí, sí te extraño.
No te voy a molestar.
Si me hablas, contestaré.
Todo lo que te dije alguna vez sigue siendo cierto.
Aún te quiero y te pienso todos los días.