El hombre que le hizo creer a la nueva generación de Croacia que era posible trascender en el máximo nivel. El maestro que llegó a la final de la Copa del Mundo del 2018 siendo el Balón de Oro del torneo. El jefe que hizo posible que el combinado croata alcanzara el podio mundialista en dos ediciones consecutivas del torneo más grande que existe (2018 y 2022). El capitán que disputó su quinta Copa del Mundo con casi 41 años de edad. Y el ídolo que hizo soñar como nunca a un pequeño país de menos de 4 millones de habitantes.
Hoy terminó para siempre la historia mundialista de Luka Modric, pero sus clases dentro de la cancha serán recordadas eternamente. Y aunque sus logros son tremendos y su calidad futbolística está fuera de cualquier discusión, su grandeza radica en que siempre ha sido un profesional ejemplar y un verdadero caballero del fútbol.
Tristes porque terminó, pero felices porque sucedió. Y qué orgullo poder decir que vimos jugar al mediocampista más consistente de toda la historia.
GRACIAS POR TODO, LUKITA MODRIC.
Y justo en ese momento, justo en ese preciso instante, Luka Modric se dio cuenta que su historia en Copas del Mundo había terminado.
Se alejó de los abrazos de los jugadores de Portugal y se distanció un poco de sus compañeros. Simplemente se quedó solo en la cancha asimilando el final definitivo de su último baile mundialista.
No tienes nada que reprocharte, leyenda. Te fuiste luchando hasta el final y compitiendo con honor hasta el último segundo.
Jamás olvidaremos al mediocampista que guió a la Selección de Croacia a las mejores actuaciones mundialistas de toda us historia. Nunca olvidaremos a la leyenda que, teniendo casi 41 años de edad, compitió en una justa mundialista como si todavía fuera un juvenil.
Hoy finalizó tu historia mundialista, pero tus funciones no serán olvidadas. Gracias por tu señorío. Gracias por tu grandeza. Gracias por tu clase. Gracias por tu elegancia. Y, sobre todo, gracias por tu fútbol.
"NO LLORES PORQUE TERMINÓ, SONRÍE PORQUE SUCEDIÓ".