Simplemente no quería dormir solo esa noche.
Sin decir nada más, se acomodó en la vera sin invadir espacio. Se hizo una bolita, dando la espalda al mayor.
< distancia entre los dos. Se tomó un segundo para observarlo bien.
—Maldita sea, V... —murmuró, bajando el tono y dejando asomar esa vulnerabilidad que muy pocas veces mostraba ante los demás—. Pensé que te habías ido. Aún sigo sin entender una mierda de ti y de Virgil y de...
Sus ojos azules se clavaron en la figura pálida y familiar frente a él, intentando reconciliar la imagen de su enigmático compañero de batallas con la de su recién descubierto y conflictivo padre.
Un suspiro áspero escapó de sus labios mientras se pasaba la mano derecha por el >
͏ ͏ ͏ ͏ ͏͏ ͏ ͏ ͏ ͏“ No voy a pedirte que me llames padre porque... honestamente sería hasta bizarro para mí. Pero ya que Vergil decidió sincerarse pensé que era buena idea... ”
Pero ahí se quedó callado. Ni Vergil, ni él mismo estaban seguros del todo de cómo proceder
< cabello plateado, un gesto que delataba su nerviosismo y la tormenta de emociones que intentaba ocultar bajo su habitual fachada.
—Sí, definitivamente no voy a llamarte así. Eso sería demasiado raro.
Descruzó los brazos y dio un paso al frente, acortando un poco la >
Los ojos de Nero no perdían su toque inseguro y de escudriñar al contrario.
Con su ceño aún fruncido como un cachorro que no se termina de fiar, estrechó su mano con el contrario en un gesto casi brusco, tenso.
—Nero.
Cuando terminó el saludo, tuvo que frotarse la mano. >
( Tiene que reprimir otra risa ante su reacción. Era un desgraciado de esa forma - - junto a una sonrisa burlona en sus labios de cadáver de morgue. )
Vincent. Un placer.
( Levanta su mano en un movimiento delicado, ofreciéndosela como saludo. El toque de Vincent +
Miró fijamente el vaso que Dante le había encasquetado en la mano, un tanto desconcertado por la inusual calma de su tío. Esperaba que le lanzara una lata a la cabeza, que se bebiera el resto en su cara o que soltara alguna de sus típicas burlas, no que se tomara la molestia >
Fue ignorando poco a poco las palabras tan efusivas de su sobrino, comenzando a buscar entre sus cosas un vaso limpio con una calma que parece impropia.
“ Ya, ya... ”
Y en contra de su voluntad le sirvió la cerveza en un vaso, pero no parece querer burlarse por el momento.
< vaso con firmeza y mirándolo de reojo con una mezcla de fastidio y una pizca de desconfianza. Esa tranquilidad en Dante siempre precedía a una tontería o a un dolor de cabeza monumental.
O preocupación. Lo que sentía era una terrible preocupación.
—Aunque... tienes un >