Ojalá me dieran ganas de escribir también en mis alegrías, pero a veces pesan tanto las tristezas que esas salen disparadas, ya es imposible la contención.
Pienso constantemente en esto y me es tan ajeno sentirme con la seguridad de poder marcar así la vida de alguien, de ser esto en la vida de alguien.
Soy una más y una de tantas, nada especial.
Les dieron demasiado poder a los mototaxis, en cualquier momento se puede voltear, y los "choferes" con una nula conciencia y conocimiento vial. Son plaga ya. Quiéranse un poquito.