Recuerda: las personas de las que te rodeas influyen en tu estado de ánimo, autoestima, energía y motivación. Están los que te drenan y los que te inspiran; los que te rompen y los que te reparan.
No hay nadie que me conozca mejor que la persona que me ha visto reír a carcajadas, que me ha visto bailar de la nada, contar mis chistes, llorar cuando algo me estresa y cantar porque estoy feliz.
Después de hacer todo lo que puedes hacer, suelta. Enfócate en el presente y relájate. Deja que las cosas pasen y se acomoden. Será lo que tenga que ser. Confía en los tiempos de tu vida.