No entiendo lo de las hijas de Zapatero. Podían haberse ganado ganado la vida perfectamente presentándose a los casting del Señor de los anillos como orcos. No había necesidad de robar.
De repente Ferran Torres se ha convertido en mi jugador español favorito. No por el gol, eso me la trae floja, si no por lo que es como persona. Un crack.
No sé hasta qué punto al que manda en la sombra en el Madrid le haría gracia que un jugador que se reconoce creyente y cristiano pudiera convertirse en un referente en un club que reniega de sus símbolos y su españolidad.
Es imposible no pensar mal desde que hay un comisionista marroquí haciendo y deshaciendo.