mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.
Hay una promesa hermosa en la biblia que dice: No te dejaré, ni te abandonaré. Inicia tu semana creyéndolo. Te va a ir bonito porque
Dios está contigo.
no hay atajos, madrugar es difícil, cuidar el cuerpo es difícil, estudiar es difícil, trabajar es difícil, crecer espiritualmente también, pero es justo que mucho cueste lo que mucho vale
Se dice que existe una noche tranquila en la que aceptas que ya no hay nada más que hacer y decides soltar, pero para llegar a esa noche el precio es mil noches de llanto.