a veces me quejo de la vida, pero luego recuerdo que todo lo que he querido siempre llega en su momento, que soy una persona bendecida, que la vida es maravillosa y que diosito es inmensamente detallista conmigo
No soy de las personas que se van a la primera. Suelo perdonar, comprender y dar oportunidades una y otra vez. Así que si algún día desaparezco de tu vida, no fue por impulso. Fue después de haber agotado todas las razones que tenía para quedarme.
Quizá si estoy en un momento raro de mi vida: me siento feliz y luego triste, extraño y después no me importa.
Avanzo, me estanco, quiero hablar, no quiero decir nada. Lloro, me río sin parar, quiero todo, no quiero nada.
Supero, no supero. Pero equis, supongo que así es esto.
Cuando me siento estancado recuerdo a mi yo del pasado que deseaba muchas cosas de las que tengo hoy. No me puedo quejar, agradezco lo que he logrado, valoro mucho mi proceso y sé que aunque hoy sienta que no he logrado nada, antes habría deseado tanto llegar hasta aquí.
Qué ridículas e inmaduras las personas que, sabiendo que tienen la culpa, cuentan una versión totalmente diferente de la historia para quedar siempre como víctimas, sentirse bien consigo mismas y no aceptar que son una farsa