Nunca tuve y nunca tendré mal corazón para odiar a nadie, a quien me hace sentir mal, le sonrío y sigo mi camino, porque sé que el tiempo pone a cada quien en su lugar.
Te vas a cuestionar mil veces si hay que dejar de ser buena persona, pero vas a seguir siéndolo a pesar de todo, porque al final, son las acciones las que nos definen siempre.