Gritan “con los niños no”…
Excepto, claro, cuando el niño es palestino, migrante, indígena, negro o vive en condiciones de vulnerabilidad.
Ahí sí están dispuestos a encontrar las más horrorosas excepciones.
En resumen:
Torpedo a Sánchez y aviso a Feijóo.
Cuestion de fondo: el control del estrecho de Gibraltar en el corto-medio plazo, en un momento en que todos los grandes estrechos, sin excepcion, forman parte de la cadena critica de un mundo en guerra.
Hacer de esto un debate entre derecha e izquierda, como están instrumentalizando algunos partidos, es exactamente lo que busca Marruecos y sus aliados: una división interna para desestabilizar el país.
Esto no es una crisis migratoria, ni mucho menos. Es una decisión política de Marruecos o de sus aliados que busca recordar su capacidad de presión ante algo que no le ha gustado y que ha hecho España.
Lo que está sucediendo lo están utilizando tanto Israel como Estados Unidos para hostigar aún más a España en su conjunto, a España como país.
La UE tampoco está mostrando ninguna solidaridad con España. Prefiere tirar de Frontex —el ICE europeo— antes que señalar a la monarquía marroquí, a la que entrega millones de euros de nuestros impuestos para gestionar el control migratorio. Una dictadura que estamos dopando.
Siempre he dicho que no se puede negociar con quien tiene una pistola encima de la mesa, y Marruecos tiene un rifle.
Tampoco la monarquía española va a pedir explicaciones a la monarquía marroquí. Sus relaciones son bien conocidas: el rey llama “hermano” a Mohamed VI.
De la misma forma que se ha llamado a consultas a Italia, se debería llamar a consultas a la embajadora de Marruecos.
El pulso político debe residir ahí: en mostrar fortaleza frente al chantaje y no hipotecar nuestra política exterior en el Magreb. Las relaciones de buena vecindad consisten en cooperación y lealtad, y hay otros países, como Argelia, que siempre lo han respetado.
Cedimos el Sáhara y la monarquía alauí no descansará hasta conseguir lo mismo con Ceuta y Melilla, no por su propio poder, sino por la fuerza de sus aliados: Israel y Estados Unidos.
Esta situación merece un debate de Estado y que se informe más allá de las posiciones de cada partido.
Si nos enzarzamos en lo doméstico para analizar la política exterior, estaremos condenados a cometer siempre el mismo error.
El marrón se lo comerán los siguientes gobiernos, da igual su color político.
Esta cosa estuvo ayer durante horas publicada en la web de @elmundoes. No era, como algunos creían, una provocación. Ya lo han borrado.
Se me ocurren muchos comentarios. Pero vamos, ni merece la pena. Será un gran día aquel en que cierre el panfleto hediondo que creó el bulo del 11M y que desde entonces no ha hecho más que mentir y sembrar odio y división. Necesitamos periódicos de derechas bien hechos, no estos excrementos.
Pero sobre todo esto produce lástima. Qué debe haberse roto en la cabeza del autor para desear tanto que al equipo de su país le vaya mal. Cuánto odio debe cargar una persona para escribir eso.
Estos son los que en una guerra se pasarían al enemigo. Los del antes rota que roja.
Arcadi Espada dejó escrita su columna en El Mundo antes (mucho antes) de irse de vacaciones, y el que revisa antes de publicar, no le tiene mucho cariño
Kylian Mbappé es hijo de una francesa y de un camerunés que llegó con un año a Francia. Nació en París, allí se crio y el francés es su lengua madre. Si Mbappé no es francés, ¿qué es entonces? No estaría de más que estos aprendices de Alfred Rosenberg nos lo dijesen.
Lo que viene en España lo está anticipando el gobierno de Merz. Ajustes, sí, pero también una contradicción extraña y recurrente entre las fuerzas de la derecha. Merz puede abogar por una reforma del estado de bienestar que afecte a la sanidad pública, a la atención a los mayores y al subsidio por desempleo, pero de una forma que perjudica a sus votantes.
Muchos empresarios, en particular los pequeños y medianos, se quejan de las prestaciones sociales que deben pagar. Merz los va a hacer pagar más. En parte porque ha establecido que un porcentaje de esas cotizaciones, ahora pequeño, tendrá que ir a parar a fondos que invertirán en los mercados. Dicho de otro modo, quiere aportar más capital a los mercados financieros. ¿Quién va a pagar eso? Los trabajadores y los pequeños y medianos empresarios.
Está detrayendo partidas públicas para destinarlas a los inversores privados. Será malo para los trabajadores, porque esos fondos son los que impulsan un tipo de gestión que deteriora las condiciones salariales y laborales de los trabajadores. Será malo para las pymes porque pagarán más. A cambio, los dos recibirán menos del Estado.
Es un paso más en esa deriva incesante. Cada vez hay menos prestaciones sociales, cada vez los ciudadanos debemos pagar más y recibimos menos. Los fondos son los grandes beneficiados.
Vox ha doblado el brazo al PP en este ciclo electoral autonómico, y lo demás son versiones interesadas. Bambú solo tenía un objetivo cuando se inició el ciclo. Estar presentes en los gobiernos de las comunidades era un medio, no un fin. Quería que el PP cambiase de eje y reorientase su política, y lo ha conseguido. Hay que leer hoy a Lamet para constatar la profundidad del cambio.
El objetivo era que Génova aceptase que el gobierno de España iba a ser conjunto, que no dirigiera su hostilidad contra Vox y que se enfocase en Sánchez. Había enormes resistencias en el PP y en sus satélites a aceptarlo, pero la apuesta (en ese sentido) fallida de convocar el ciclo autonómico largo, que tenía riesgos, ha dejado pocas opciones. El PP está donde Vox quería.
De modo que ahora el PP trata de competir con Vox no a través de la confrontación, sino de la absorción de sus propuestas. Lo estamos viendo estos días.
📻 La dura crítica de Alsina en su monólogo a las sospechas de Feijóo contra al ley de Nietos: "Presumir que son todos sanchistas es puro entretenimiento veraniego"
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