Hoy tuve que bajar de emergencia a Catia La Mar para sacar el carro de mi mamá del estacionamiento en el Aguja Azul en Playa Grande, ya le habían robado faros traseros y espejos retrovisores y todo lo que había adentro
Es muy triste conocer un caso de una enfermera que vive con VIH al que sus compañerxs de trabajo le revisaron la historia clínica y corrieron el chisme de su diagnóstico. Su jefe la está apoyando, pero lxs demás se están esmerando en aburrirla.
Niños víctimas del terremoto no necesitan ni entrevistas, ni cuentas en redes, ni fama.
Necesitan ayuda psicológica profesional. Están muy traumatizados, sólo que ni ellos mismos lo saben.