1️⃣ Gran fallo revirtiendo una tendencia absolutamente desacertada, nacida de la mala exégesis de un precedente de 1888 (Fallos 33:83). ⚖️
2️⃣ Ese fallo de la Corte nunca dijo que un prófugo se viera impedido del diálogo procesal.
El caso: Ríos, acusado de homicidio seguido de robo, había designado a Varela como defensor. Pero Varela no aceptó el cargo.
3️⃣ Cuando la Corte quiso notificarle a Ríos la renuncia del abogado, el juez de Posadas informó que el imputado se había fugado del cuartel.
El Procurador dictaminó que no podía seguir la causa hasta reaprehenderlo y notificarle esa renuncia. No lo dice el fallo, pero es evidente q es porque carecía de defensa técnica y eso sería muy costoso a sus intereses.
La Corte resolvió igual: “hágase como indica el Procurador”.
4️⃣ Nada más. Solo se suspendió el trámite hasta la captura, en un evidente resguardo de sus derechos más elementales.
Pero décadas después, en Fallos 307:1195, se torció la lectura: allí se afirmó que el acusado debía estar presente en causas criminales y que no podía litigar “desde una tierra de asilo” informando una finalidad diversa a la del fallo primigenio, pues ahora se le quitaba hasta el derecho a ser oído.
5️⃣ Esa inadecuada exégesis contaminó la jurisprudencia, confundiendo dos escenarios distintos:
➖ un prófugo al que no se podía notificar y se suspendía la causa para no perjudicarlo en el ejercicio de sus derechos.
➖ Con un imputado no habido al q poco menos q se lo declara muerto civil q ni siquiera tiene derecho a ser oído.
6️⃣ Hoy, la Casación Federal pone las cosas en su lugar con un fallo ejemplar que corrige esa línea errada y restituye el verdadero alcance de la garantía.
La justicia no se fortalece cercenando derechos. ⚖️
VALENTINA CERVANTES: “A Enzo lo conocí con 16 años y a los 17 nos fuimos a vivir juntos. Somos los dos de San Martín, tenemos un grupo en común.
Él iba de vacaciones a Mar del Tuyú y yo en 2018 fui con mi familia y ahí lo terminé de conocer. Nos veíamos en la playa, hablamos en ese verano y recién a fines de año, nos pusimos. Para la primera cita, me invitó a la quinta del sobrino, que era el cumpleaños"
Cuando nació Olivia vivíamos en un monoambiente en Urquiza, que nos lo pagaba el representante de Enzo. En pandemia estábamos ahí los tres y yo trabajaba en un callcenter, y él no tenía sueldo todavía. A nuestra hija le comprábamos ropa usada por MarketPlace en ese momento.
Nosotros nos tomábamos el colectivo, Enzo se bajaba en General Paz y se tomaba otro hasta River, y yo seguía hasta la estación de Urquiza porque trabajaba en el centro en una casa de empanadas y después en el callcenter cerca del Obelisco.
Hoy, tres años después nace el nene, y es otra realidad totalmente diferente…”
@soylulett Que locura. A mi me pasó con mi perro hace un tiempo. Soy abogado así que no sé la llevo de arriba y lo llevé a mediación por los daños que produjo. Mándame DM y te doy una mano si queres