Qué triste cuando dos personas se conocen tanto, se contaron los secretos, sus miedos, las cosas que aman y odian; lo saben todo uno del otro y terminan volviéndose extraños, fingiendo como si nunca se hubieran conocido.
No terminen, no rompan la relación. Arreglen el problema, comienzen el romance desde cero, salgan a citas de nuevo. Si en el fondo son buenas personas, y vivieron buenos y valiosos momentos y si aún tienen sentimentos por cada uno, mejor trabajen en sus diferencias, formen un equipo que su meta sea la felicidad contra la adversidad, pero no renuncien a un amor puro.