Algún día podremos presumir con orgullo que vivimos en la generación en la que el Balón de Oro solo podía ser de Messi o de Cristiano. No se repartía cada año a un jugador distinto: era cosa de dos gigantes. Y ahí estuvimos nosotros, lo suficientemente afortunados para presenciarlo.
El sexo es lo más cerca que estarás del alma de alguien y la gente lo convirtió en un pasatiempo, pero supongo que esa es una conversación para la que todos ustedes no están listos.
Nos puede gustar o no Guillermo Ochoa, pero una verdad tajante es que siempre trata de salir de su “zona de confort”.
La historia le reconocerá, entre otras cosas, por eso.
Para mí, uno de los 3 mejores porteros mexicanos de todos los tiempos…