- EmeLeC - Corazón de Poeta (Mond-Katze), media rayada, me encantan los deportes. Sin pelos en la lengua: Directa y sin anestesia. ¨
Animalista Activista
Alguien sabe de @Soladta
No le llegan los mensajes, no entran las llamadas
No sé nada de ella desde el día del terremoto.
Si alguien logra comunicarse, avísenme por favor
La tricolor ecuatoriana tiene tanta mala suerte que aparte de no tener un delantero hace años le ponen siempre al peor director técnico #mundialdefútbol2026
Ayer mi wawa (sobrino) de 4 años se cayó y se golpeó la nariz. En el hospital del sur, el "doctor" jimmy figueroa tomó la foto a la radiografía la subió a chatgpt y disgnosticó que no tiene nada.
Hubo que llevarlo al vozandes para que se dignen a revisarlo, mandar exámenes y evidenciar la fisura y desvío.
La crisis en salud es mucho pero mucho más profunda de lo que parece.
طفل عمره ٤ سنوات مصاب بالتوحد ولا يستطيع الكلام لكنه لطيف وحبوب وذكي وهو في مدرسة عادية ليست للمصابين بالتوحد وصل هذا المقطع لأمه من المدرسة وزميلته الصغيرة الغير مصابه بالتوحد تغمره بالحب والحنان .. الأم ممنونة جدا لكل الحب والحنان الذي تلقاه ابنها من زميلته الصغيرة في المدرسة
بالحب والحنان واللطف نتداوى.
@interagua Sepa usted que todo mi lote y Villa Bonita presentan baja presión desde que supuestamente dejaron arreglado, más bien han dejado deshabilitada la continuidad del servicio. Por favor necesitamos agua lo más pronto posible. Resuelvan Y dejen de negar lo obvio
🇪🇨 ¡Triple oro!
La pesista Kelin Jimenez tiene 23 años y creció entre Esmeraldas e Imbabura. Acaba de ganar 3 medallas de oro en sus primeros Panamericanos senior en Panamá.
Declaró: “¡Después de la tormenta Dios siempre levanta a sus guerreros”!
Hola, quiero decir dos cosas:
➡️ Ese video fue hecho hace años atrás, una experiencia familiar y que no tenía promoción comercial. Quería compartirlo con la gente y tuvo buenos views en su momento.
➡️ Me parece terrible que esta cuenta use MI VIDEO para ilustrar “la noticia”. Emprenderé acciones legales si no aclaran que YO no tengo nada que ver con esto.
Mi nombre es Marco. Soy enfermero. Hoy… lloré en silencio en el pasillo. Nadie lo notó. Nadie preguntó si estaba bien.
Esta mañana estuve con dos pacientes mientras daban su último aliento. Sostuve a un padre entre mis brazos mientras lloraba la pérdida de su hijo. Más tarde, lavé el cabello de un señor que me miró con ojos cansados y susurró con una leve sonrisa: “Al menos me iré de este mundo limpio.” Su mano se aferró a la mía. Ningún familiar vino a despedirse.
Cada día doy lo mejor de mí. Cuidado. Presencia. Calor humano. Pero en medio de todo eso, muchas veces olvido darme un poco de amabilidad a mí mismo. No estoy pidiendo aplausos ni reconocimiento. Solo algo simple. Tal vez una voz que diga: “Oye, Marco.”
Tal vez así, hoy, me sentiría un poco menos solo.
"¿Alguna vez te has preguntado cómo es darlo todo por los demás y aun así sentirte invisible? Sumérgete en la historia no contada de Marco y descubre las luchas ocultas de los héroes de la salud."
Crédito: Marco
La cámara de seguridad de una clínica veterinaria llevaba meses grabando lo mismo: dueños entrando con sus mascotas, ladridos nerviosos, gatos escondiéndose en transportadoras y recepcionistas sonriendo con paciencia. Nada fuera de lo común… hasta aquella madrugada.
Eran las 2:17 a.m. cuando el sensor de movimiento activó la grabación. Afuera, la calle estaba completamente vacía. Las luces del local permanecían apagadas, pero la cámara exterior captó una silueta acercándose lentamente.
Era un perro.🐾🐾
Un perro callejero, de pelaje sucio y aspecto cansado. Cojeaba ligeramente y miraba a su alrededor como si buscara ayuda. Pero lo que más llamó la atención fue lo que llevaba en el hocico: un pequeño bulto envuelto en una tela.
El perro se detuvo frente a la puerta de vidrio. Dejó el bulto en el suelo con mucho cuidado y luego levantó la pata, tocando suavemente la puerta… una vez… dos veces.
Esperó.
Nadie respondió.
🥹
Volvió a tocar, esta vez con más insistencia, emitiendo un leve gemido que apenas se escuchaba en la grabación. Pasaron unos segundos que parecieron eternos. Finalmente, dejó escapar un aullido corto, como un último intento.
Dentro de la tela, algo se movía.
Era un cachorro.
Muy pequeño, débil, apenas respirando.
🥹♥️🐶
El perro adulto no se fue. Se quedó allí, sentado frente a la puerta, vigilando. Cada cierto tiempo, se acercaba al cachorro y lo empujaba suavemente con el hocico, como asegurándose de que siguiera con vida.
A las 2:24 a.m., una luz se encendió dentro de la clínica. Uno de los veterinarios, que vivía en el apartamento del segundo piso, había escuchado el sonido.
Cuando abrió la puerta, se quedó inmóvil.
El perro no huyó.
En lugar de eso, dio un paso atrás y miró al hombre directamente a los ojos… luego miró al cachorro… y otra vez al hombre.
No hizo falta decir nada.
El veterinario se agachó rápidamente y tomó al pequeño, notando lo débil que estaba. Sin perder tiempo, entró corriendo. Antes de cerrar la puerta, miró al perro adulto.
—Quédate —dijo en voz baja.
Y el perro obedeció.
Las cámaras interiores mostraron al equipo trabajando de emergencia para salvar al cachorro: oxígeno, calor, suero… todo en cuestión de minutos. Afuera, la cámara seguía grabando al perro, que no se movió ni un centímetro durante casi una hora.
Finalmente, la puerta se abrió.
El veterinario salió, con una pequeña sonrisa cansada.
—Va a estar bien.
El perro movió la cola… lentamente al principio, luego con más fuerza. Se levantó, dio un par de pasos hacia el hombre… y, por un instante, apoyó su cabeza en su pierna.
Era un gesto de agradecimiento.
A la mañana siguiente, cuando el personal revisó las cámaras, nadie pudo contener las lágrimas. Pero lo más increíble fue lo que ocurrió después.
El perro nunca se fue.
Se quedó afuera de la clínica durante días… hasta que, finalmente, lo dejaron entrar.
Hoy, ese perro ya no es callejero. Y el cachorro que salvó duerme a su lado cada noche.
Porque incluso sin palabras, algunos actos de amor quedan grabados para siempre… incluso en una simple cámara de seguridad.
♥️🐶🐶
Revista El Gato Curioso 📸