@Jcmrtn91@HELA_MORE Si estas redes a la final a ninguno nos importa la opinión del otro, yo lo veo mas por el lado que depronto alguien no lo vaya a replicar en algún perrito que quizás pueda recuperarse y terminen empeorando su cuadro, es mejor darle algo que les encanta sin efectos adversos
@Mateybirras@MathiasHuelmo@HELA_MORE Que tal alguien que vea esto le parezca buena idea darle chocolate a un perro y este tenga una condición de la cual pueda recuperarse, podría empeorar el cuadro clínico, en este caso así fuera su último instante no es bueno hacer excepciones, me quedo con el video de despedida.
@MathiasHuelmo@HELA_MORE Realmente lo que importa es darle un abrazo en este momento tan difícil, lo mío va más hacia por qué no darle algo que le guste sin efectos adversos? Puede pasar que alguien vea esto y tenga su perrito enfermo y le dé una "última cena" a un paciente que podría recuperarse.
@Jcmrtn91@HELA_MORE Respondo que es algo sensato así piense negativamente de lo que dije, no estoy de acuerdo en dar eso así sea de último instante solo eso, a la final la opinión mía a la autora que está padeciendo un duelo no le va a importar. Muy bonito el vídeo de despedida me quedo con eso
@HELA_MORE Que la perrita haya tenido cáncer no te da la facultad de suministrar una sustancia que le va hacer aún más daño del que ya venía padeciendo, así fuera sus últimos instantes que irresponsabilidad.
Se demoraron un mes más, pero finalmente firmaron el decreto. El 28 de mayo 2025, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público expidió el Decreto 0572, que no solo aumenta las retenciones en la fuente, sino que ejecuta una jugada fiscal de fondo: adelantar el recaudo del año 2026 para cubrir las necesidades de caja de 2025.
Dicho de forma más clara: el Gobierno no solo está sin caja, está en bancarrota técnica. Y para maquillar el déficit, recurre a una estrategia que en el mundo empresarial sería considerada como ingreso ficticio o anticipo forzado. No es una medida estructural, ni siquiera una solución fiscal; es apenas un placebo estadístico para tratar de aguantar unos meses más.
Pero el decreto va más allá del simple incremento en las tasas de retención. Su verdadera gravedad es triple:
1.Traslada al sector privado una carga financiera anticipada. Empresas y personas naturales terminarán financiando al Estado a través de mayores anticipos, sin que esto implique un cambio real en la tarifa de impuesto, lo que distorsiona flujos de caja y presiona la liquidez de cientos de contribuyentes.
2.Modifica el cálculo del anticipo del impuesto de renta, utilizando el 100 % del impuesto del año anterior para estimar la base del anticipo. Esto afecta especialmente a empresas con utilidades inestables, estacionales o sometidas a riesgos de mercado.
3.Reconoce tácitamente que no tiene cómo cuadrar la caja en 2025. El propio decreto, en su exposición de motivos, acepta que el recaudo actual no es suficiente, y que la caída de los ingresos fiscales del primer trimestre es estructural.
El gobierno está convirtiendo los mecanismos de retención en fuente de financiamiento de corto plazo, desnaturalizando su función técnica. La retención fue creada como una herramienta de fiscalización anticipada, no como método para cubrir déficits sin reforma tributaria ni control político.
Y aquí está el otro problema: el Congreso no fue consultado, ni se hizo debate previo. Este tipo de medidas tiene efecto tributario sustancial y debería ser tramitada como ley. En cambio, se impone por vía ejecutiva, con un decreto de emergencia técnica que no reconoce su impacto económico, ni los efectos sobre el empleo, la inversión o el crédito.
El resultado es previsible: desconfianza en el entorno económico, fuga de capitales, y una presión innecesaria sobre empresas que ya enfrentan una economía en desaceleración.
El presidente Petro podrá no convocar paros, podrá escudarse en cabildos, podrá hablar de Simón Bolívar cuantas veces quiera. Pero lo que no podrá hacer es esconder que su gobierno —sin reforma, sin recorte, sin ahorro, y sin credibilidad— está tratando de tapar el hueco fiscal con anticipos forzados que hipotecan el recaudo futuro.
Este no es un gobierno austero ni progresista. Es un gobierno que asfixia primero y pregunta después, usando el aparato normativo como martillo y al contribuyente como clavo. Si esa es su política económica, el fracaso no es un riesgo. Es una certeza.
El balance del paro: un país indignado, un presidente ausente y una mujer que dijo lo que muchos callamos.
No cabe duda: la verdadera heroína del día fue Doña Beatriz. No necesitó tarima ni micrófono oficial. Solo le bastó el tono y la mirada de quien ya no tiene miedo. Quienes me conocen saben que yo no lo diría así… pero créanme que por dentro lo grité con ella. Porque a veces la rabia ciudadana necesita una voz sin filtro, sin cálculo y sin libreto.
El presidente, por supuesto, ya salió a decir que él no convocó el paro. Eso, después de semanas arengando en sus “cabildos abiertos” —nombre que seguramente le fascinó porque le recordó a Simón Bolívar, aunque ni los cabildos ni Bolívar lo reivindicarían hoy. Pero volvamos al tema: no convocó el paro, dice. Y claro, tampoco reconocería que fracasó. Si hubiera sido un éxito, habría salido a reclamarlo como suyo: “mi paro, mi gente, mi pueblo”. Pero como fue un tiro fallido, mejor se hace a un lado. Ya lo conocemos.
Lo importante es que el país se paró… pero no como él esperaba. Se pararon las Cortes. Se paró el presidente del Senado. Se pararon varios congresistas. Se pararon los ciudadanos. Porque ya no tenemos miedo. Porque este país no está dispuesto a ser arrastrado a punta de improvisación, populismo y relato épico sin resultados.
Ahora bien, no nos engañemos. Esto no termina aquí. Esta olla a presión necesita una válvula de escape institucional. Sí, debemos reflexionar. Sí, hay reformas necesarias. Pero no más parches, no más relatos, no más escenografía revolucionaria sin gestión real.
Se acercan las elecciones del 2026 y lo que viene es decisivo. Los precandidatos tienen la palabra. Y esta vez, no bastará con discursos bonitos. Queremos planes de gobierno sólidos, financiables, ejecutables. No más cuentos. Queremos Estado, no espectáculo.
Y sí: Doña Beatriz fue la voz del día. Fue la voz de millones. Algunos lo dicen. Otros no lo decimos. Pero todos lo sentimos.
Hay un peligro de convertir el circo de Petro anoche en memes y anécdotas. El asunto es mucho más grave. Estamos ante un presidente rehén del chantaje, que perdió la capacidad de gobernar, no sabe mandar y no tiene la claridad mental para tomar decisiones sensatas y responsables.
- Lorenzo: apoyen a la selección, alienten, Luis Diaz, James y Córdoba necesitan que al menos los puteen.
- Los carechimbas que pagan un millón de pesos por una boleta:
"No es un gobierno extranjero el que debe decidir"
Entonces porque llevas toda tu presidencia haciendole propaganda politica al chavismo?
"Les corresponde llegar a un acuerdo a los venezolanos"
Cual acuerdo pedazo de mamaguevo, tu amigo Maduro tiene que aceptar el resultado e irse, no hay espacio para negociacion o acuerdo alguno, los venezolanos ya hablaron y quieren a Maduro fuera, asi como pronto los colombianos te van a botar a la calle a ti tambien.
¿El gobierno de Colombia de verdad va a defender semejante barbaridad?
@petrogustavo y @LuisGMurillo, ¿van a defender a la dictadura con un proceso que ha sido violento e irregular de principio a fin?