Ayer recibí los dos informes de la UDEF sobre Zapatero, como me imagino le ha pasado a media España.
He hecho como Rufián el otro día y apenas he dormido leyendo todo por aclararme.
Como los medios sacan noticia por noticia para ganar clicks… he decidido ordenar las ideas y hacer un hilo completo sobre el caso.
El informe 1907 (186 páginas) reconstruye la estructura: quién es quién en la red, qué sociedades controlan, por dónde se mueve el dinero, dónde acaba y qué papel juega cada implicado. Es la radiografía societaria y financiera.
El informe 1908 (158 páginas) reconstruye la cronología: ordena por fecha los mensajes de WhatsApp, correos electrónicos, llamadas y reuniones recuperados del móvil de Rodolfo Reyes y de los demás dispositivos intervenidos. Es el guion temporal del caso.
Uno te explica el cómo y el cuánto, el otro te explica el cuándo y el con quién.
Por eso, a lo largo del hilo, las capturas alternan entre los dos: cuando se cita un mensaje concreto (una frase, una hora, un día), la fuente es casi siempre el 1908; cuando se cita una conclusión policial, una titularidad societaria o un flujo de dinero, la fuente es el 1907.
Abrochaos los cinturones… que empezamos.🧵
Hace poco comenté este tweet, en el que un usuario de esta maravillosa red social aseguraba que los “fachas” de Vox no deberían declararse fans de “El señor de los anillos” o “Star War” porque son algo así como obras antifascistas. Veamos si esto es así (Spóiler: NO). 👇HILO👇
Quiero una placa en cada edificio hecho checa, donde socialistas y comunistas torturaron y asesinaron a media España.
Quiero una placa al lado del busto de Largo Caballero que lo identifique como impulsor de la guerra civil.
¿Queréis memoria histórica?
Tomad memoria histórica.
MI GIRO A LA DERECHA
Crecí en un ambiente intelectual donde ser progresista no era una opción: era la única manera aceptable de mirar el mundo. Las cenas familiares, las conversaciones entre amigos, los debates universitarios… todos compartían el mismo aire: la izquierda era bondad, compasión, justicia; la derecha, atraso, intolerancia, egoísmo. Yo, como tantos, lo acepté. Era cómodo: me daba un lugar en la tribu, me convertía en “una buena persona” sin necesidad de demostrar nada más.
Pero lo que descubrí con los años, a través de mi experiencia vital y empresarial, es que aquella comodidad tenía un precio altísimo: vivir cargado de culpas que no me correspondían, de miedos que me robaban la serenidad, de una ansiedad que me alejaba de la vida plena.
El progresismo me imponía una mochila invisible. Dentro de ella había piedras con nombres muy claros.
La primera se llamaba culpa histórica. Por ser blanco, por ser argentino de origen europeo, por vivir en Occidente, debía arrastrar la idea de que mis antepasados eran culpables de todo lo malo: la esclavitud, el colonialismo, la opresión. Poco importaba que yo no hubiera esclavizado a nadie ni colonizado nada. Era suficiente con ser parte de la civilización que más había avanzado en la historia humana: eso me hacía sospechoso.
Lo que nunca se mencionaba era que la esclavitud existía mucho antes de Occidente, que reinos africanos vendían esclavos a comerciantes musulmanes durante siglos, y que fue Occidente quien abolió esa práctica inmoral. Gran Bretaña prohibió la trata en 1807 y destinó su marina a liberar esclavos en África. Estados Unidos libró una guerra civil que costó más de 600.000 vidas para acabar con esa institución. Ninguna otra civilización hizo un esfuerzo comparable.
La segunda piedra se llamaba culpa climática. Recuerdo cuando me subí por primera vez a una loma en Castilla y vi, en el horizonte infinito, decenas de aerogeneradores recortando el cielo que nuestra empresa Eolia Renovables había construido. Giraban lentamente, blancos y perfectos, como gigantes impersonales. Muchos lo veían como progreso. Yo también. Pero con los años, esa imagen cambió en mi mente: aquellos molinos eran cicatrices. Donde antes había campos de trigo dorado y llanuras limpias, ahora había un parque industrial disfrazado de campiña.
La escena se repitió en Andalucía, donde los olivares se extendían como un mar verde y antiguo. Vi cómo los arrancaban para plantar placas solares. Fila tras fila de paneles azules reemplazando siglos de historia agrícola. Olivos que habían dado sombra a generaciones convertidos en chatarra, sustituidos por una estética metálica y fría. España, un país cuya riqueza también es su belleza, se iba llenando de infraestructuras que afeaban el alma de sus tierras y atentaban contra la primer fuente de ingresos del país, el turismo.
Todo esto lo viví con una convicción profunda de estar salvando al planeta. Me había convencido, como millones, de que el mundo estaba al borde del colapso. Vi el documental de Al Gore, escuché a Greta Thunberg, leí titulares que prometían un planeta devastado en diez años. Sentí miedo. Y ese miedo me llevó a Co fundar Eolia Renovables. En el fondo, buscaba pagar culpas por mis emisiones. Era una especie de indulgencia moderna: contamino, pero planto molinos.
El resultado lo conocemos: apagones, facturas de luz duplicadas, una red eléctrica inestable y ancianos que mueren en olas de calor que siempre existieron porque no pueden pagar el aire acondicionado. El apocalipsis climático nunca llegó, pero el costo humano, económico y cultural de esa utopía verde sí.
Han disparado, y probablemente asesinado, a Charlie Kirk, el mejor y más persuasivo orador para desmontar a la izquierda en las universidades americanas. Y le han disparado precisamente mientras argumentaba en una universidad. Balas contra palabras. Rezo por él y por su familia.
Y lo ya dicho, la pretemporada es lo que es. Pero queda claro que Lucas Giovannetti va en serio desde el día 0 para reclamar espacio en el nuevo Estu...
https://t.co/dkkOW4TxUQ
Hola buenos días me llamo Tomy soy agricultor y me perdonan pero les haré un hilo del porqué de la subida de alimentos general (no puntual)
Lo cual llevamos avisando desde 2019 y ni se imaginan porque viene
En un ratito
En el contexto de creciente tensión con Marruecos, no muchos recuerdan que la última guerra que ha librado España fue precisamente contra Marruecos en 1957-58: la guerra de Ifni. Una guerra olvidada, pero de importancia también para entender el presente.
Esto merece un hilo:
–Venga, salimos al patio. Todos con cara muy seria. Que se nos vea enfadados.
+Pero, ¿vamos a anunciar alguna acción?
–No, pero voy a utilizar adjetivos y adverbios muy poderosos.
+Por tenerlo claro, entonces, no vamos a hacer nada, ¿no?
–Nada. Venga, todos cara de enfadados.