Carlos Bremer fue un gran hombre, un orgulloso neoleones, un trabajador incansable, uno de los más destacados impulsores de Nuevo León y un altruista de corazón. Fue un ser humano excepcional y no lo vamos a olvidar.
Su partida nos llena de dolor, pero sabemos que su legado es grande y que su nombre quedó grabado en el corazón de miles de personas.
Mis condolencias y un fuerte abrazo a su familia y amigos.
Descanse en paz.