Una relación puede sobrevivir a los errores, pero no a los patrones. El comportamiento repetido no es un error; es una elección. Las disculpas pierden su sentido cuando las acciones nunca cambian.
Hoy volví a llorar por las cosas que me están tocando vivir, volví a llorar por las decepciones que tengo, volví a llorar por aquellas cosas que no puedo cambiar, volví a llorar para desahogarme y seguir siendo la "yo puedo sola".
Me haces demasiada falta en los días buenos, pero más me haces falta en los días malos donde solo corría a tus brazos a sentirme segura, chiquita, amada por ti de la manera más bonita y me dabas todas las fuerzas para continuar… tú mi lugar favorito en el mundo