El famoso "Gabinete de Muñecas" perteneció a Sara Rothé, una rica coleccionista de arte de Ámsterdam casada con el comerciante Jacob Ploos van Amstel.
Fechado alrededor de 1743, este impresionante mueble-vitrina hecho de robles y nogales no era un juguete infantil, sino un ostentoso objeto de exhibición diseñado para demostrar la inmensa riqueza, el estatus social y el impecable gusto doméstico de una dama de la alta burguesía holandesa del siglo XVIII.