Que mi identidad se haya cimentado en el dolor no implica una renuncia al afecto subyace en mí un romanticismo lacerado pero persistente, soy la personificación del lobo que tras sobrevivir al embate de su propia estirpe conserva la nobleza de quien aún desea la entrega.
IDIOTAS
Mi transformación hacia mi propia oscuridad no es un error, IDIOTAS, es la consecuencia lógica de una abnegación parasitaria. Al final, el amor es una estructura frágil, mientras que el odio y la hostilidad destilada se convierten en un motor de resiliencia inagotable.
Cuando entendí que lo único que se persigue son los sueños y no una maldita gente del diablo, fue el segundo momento de lucidez más hermoso de mi vida.
La asimetría de expectativas es éticamente insostenible. Quien exige sin aportar reciprocidad debe optar por la soltería, evitando así degradar el ideal afectivo de quienes buscan un compromiso auténtico y equilibrado.
Exiliado por la comunión interpersonal, yo sigo transmutando mi abandono en un solipsismo vital, donde mi propia conciencia se convierte en el único horizonte de mi experiencia.
Bajo mi razón, persuado al intelecto del goce. La felicidad es un destello fugaz; ceder su soberanía a otros es firmar un contrato irrevocable con la melancolía
tienes años en el gym y va 2 horas diarias, pero su físico no cambia...
¿Me ayudan a decirle que está haciendo un Toyo sin decirle que está haciendo un Toyo?