No es que no sepas querer, ni dejar que alguien te quiera, es que te rompieron el corazón tan fuerte y doloroso que aún no sana, no te perdonas haber confiado otra vez en alguien más. Perdónate para que te permitas volver a confiar y no te sientas culpable de abrir tu corazón.
A veces es doloroso y todo, pero tenemos que aprender a aceptar que algunas cosas jamás volverán a ser como antes. La vida cambia, las circunstancias y las personas también, no podemos esperar quedarnos en el mismo sitio, y tenemos aceptar los cambios para seguir creciendo.
Si quiero escribirte entonces, te escribiré. Si tú no me quieres escribir, no tienes que hacerlo. Tú tienes que ser quien eres, y yo tengo que ser quien soy.