Ustedes sabían que en el océano índico existen unos peces (pez loro) que son los que han formado las islas Maldivas?
Literal, con su excremento.
Amigos, cada organismo tiene un propósito en este planeta, Dios no juega a los dados.
Hemos resucitado de la muerte...
No nos podían ganar los musulmanes. Seguimos adelante. Veamos que pasa en los cuartos de final. Un abrazo hermano. Messi no metió gol de penal, pero por gracia de Dios, lo metió de tiro libre.
De todos modos...no me gustó como jugó mi país Argentina. Si nos topamos con España o con Francia, jugando así perdemos por goleada.
De todos modos, el fútbol es un entretenimiento. Se gana y se pierde. Que gane el mejor, y preocupémonos por ganar el cielo, que eso es lo más importante.
Abrazo grande en Cristo Rey y María Santísima.
¿Por qué fue tan importante el año 70 d. C.?
En este año, las cuatro legiones romanas al mando del general Tito (eventualmente César), tras tres años y medio de asedio, finalmente lograron atravesar las murallas de Jerusalén y arrasar por completo la antigua ciudad. Según el historiador judío Josefo, testigo ocular de esta devastación total:
– "Ninguna otra ciudad sufrió jamás tales miserias, ni época alguna engendró una generación más malvada que nuestra nación, desde el principio del mundo" (Guerra 5.442).
Era imposible caminar por las calles de Jerusalén sin pisotear cadáveres. El templo judío fue profanado y luego reducido a cenizas. El antiguo orden levítico aniquilado y todos los registros genealógicos se perdieron para nunca más encontrase.
¿Por qué es esto importante?
Sencillo: porque con la pérdida de los registros del templo y la dispersión del pequeño remanente entre las naciones gentiles, ya no era posible rastrear ni probar la ascendencia israelita.
Con el tiempo, todos los antiguos judaitas se mezclaron con las diversas naciones gentiles donde se establecieron; en suma, NADIE —absolutamente NADIE— que hoy diga ser «judío» puede probar que proviene de la tribu de Judá o de los lomos de Abraham.
Los judíos modernos no son los antiguos israelitas; la mayoría ni siquiera son semitas, sino jafetitas, que durante la Edad Media se judaizaron, es decir, abrazaron la religión de los fariseos, que sobrevivió con la codificación del Talmud.
La moderna «nación judía» es un espectro, un fraude, una mala imitación.
Sin templo.
Sin sacerdocio levítico.
Sin monarquía davídica.
Gentiles disfrazados de judíos, pretendiendo revivir una nación que, por decreto divino, quedó totalmente desolada.
Sin duda, las palabras de Jesús de Nazaret se cumplieron:
– "Porque sobre ti vendrán días, cuando tus enemigos echarán terraplén delante de ti, te sitiarán y te acosarán por todas partes. Y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no conociste el tiempo de tu visitación" (Lucas 21:43-44).
No se dejen engañar por el moderno estado de Israel: no es el cumplimiento profético de Dios; por el contrario, es el último intento de satanás para engañar a las naciones del mundo.
Entienda quien pueda ...
«No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva»
—Benedicto XVI
@elpadrejesus_ Qué hermoso padre 🤍 Qué hermoso porque uno siempre se siente tan amado pero tan inmensamente indigno, que Dios nos dé muchos sacerdotes 🤍
El 8 de enero de 1642 falleció quemado por la Inquisición Galileo Galilei…
Pues no. Nada de eso ocurrió.
Galileo murió con casi 78 años, de muerte natural, en su casa: la villa de Arcetri, conocida como Il Gioiello, situada a las afueras de Florencia. No hubo hoguera, ni tormentos, ni ejecución inquisitorial. Falleció anciano, enfermo y ciego, pero atendido y acompañado por sus discípulos, tras una vida dedicada al estudio y a la ciencia.
El origen del error está en el relato distorsionado de su famoso proceso. En 1633 fue juzgado por el Santo Oficio por defender la teoría heliocéntrica de Copérnico, que situaba al Sol en el centro del sistema. El conflicto no fue estrictamente científico, sino teológico y disciplinar: se discutía si esa teoría podía afirmarse como verdad demostrada o solo como hipótesis compatible con las Escrituras.
Galileo fue condenado a abjurar de sus tesis y a una pena de reclusión perpetua que, en la práctica, se transformó casi de inmediato en arresto domiciliario. Primero residió en Siena bajo la protección del arzobispo Piccolomini y después se estableció definitivamente en Arcetri, donde vivió casi nueve años más.
Durante ese tiempo no fue torturado, ni encerrado en mazmorras, ni excomulgado. Incluso logró publicar su obra Discursos y demostraciones matemáticas en torno a dos nuevas ciencias, fundamental para la física moderna, que vio la luz en Leiden. Su actividad intelectual solo se detuvo cuando la ceguera se lo impidió.
La idea de un Galileo quemado por la Inquisición pertenece a una leyenda negra construida siglos después, especialmente en el siglo XIX, para presentar la historia como una lucha permanente entre fe y razón. La realidad fue menos épica, pero mucho más cierta.
Galileo no murió mártir, sino anciano. No acabó en la hoguera, sino en su cama. Y la historia, contada con rigor, no necesita exageraciones para ser apasionante.
Hola @grok . Hay mucha gente que piensa que la Iglesia Católica ha sido una institución oscurantista que ha hecho más mal que bien. Creo que podemos hacer un repaso de algunas cuestiones importantes. Comienza diciendo algunas cosas sobre la conservación del saber en la historia.