Gracias a @intersindical
por dejarnos realizar este acto en vuestra sede, a @BeatriuCardona por ejercer de anfitriona y a @espepas por introducir y presentar el libro de @BGimeno3
Empezamos, seguimos.
¿Hasta dónde vamos a llegar?
¿Se tienen que inundar las calles del planeta para que los gobiernos democráticos reaccionen?
¿Cómo podemos consentir que el acto de piratería de ayer sea considerado un acto de reafirmación “soberana”de Israel, diciendo estas aguas son mías y hago lo que me dé la gana?
Esto es una ofensa para la sociedad democrática mundial, y una burla al derecho internacional, incluido el derecho internacional marítimo
Javier Aroca, sobre la Sumud Global Flotilla
Hace 12 años una diputada del PP dijo en el Congreso que 'se jodan' durante un debate en el que se hablaba del paro y de parados.
Aquello fue un escándalo, se le sancionó y ella y su partido tuvieron que pedir perdón.
Hoy se aplaudiría, se jalearía y se harían camisetas con la frase.
Camisetas que llevaría gente por la calle.
Algunos en el paro.
Así estamos.
1. El archivo de sucesivas causas penales contra Podemos o sus dirigentes ha reabierto el debate sobre la problemática del lawfare. Me aventuro a analizarlo, porque afecta a aspectos centrales del sistema democrático. (hilo)
2. Aclaro que es una materia muy resbaladiza para ser abordada por un juez en activo. Tenemos limitaciones legales en nuestra libertad de expresión. A menudo, hay gente que me pide pronunciamientos incompatibles con mi cargo. Pero aquí van algunas reflexiones sobre el tema.
3. En primer lugar, hay que definir el término “lawfare”. En la versión original, significa “guerra legal” o “guerra jurídica”. Quizás la traducción más ajustada podría ser “guerra en los tribunales”. Implica utilizar el espacio judicial como campo de batalla política.
4. No sería una traducción correcta de lawfare la de “guerra de los jueces”. El lawfare puede ser practicado por partidos, sindicatos, entidades, policías o periodistas. Y, sin duda, también puede ser practicado desde el poder judicial, como un protagonista posible, entre otros.
5. El lawfare se basa en ejercer acciones judiciales con la finalidad de dañar a representantes políticos. Y no es relevante que el motivo de acusación sea cierto o no. Lo relevante es que que la acción ante los tribunales genera más impacto que otras iniciativas políticas.
6. La acción ante los tribunales amplifica la operación de desgaste y le otorga una posible credibilidad. Y los medios afines redifunden con fuerza estas campañas para erosionar a dirigentes políticos. Se produce una visible instrumentalización de la justicia.
7. No es necesario que un juez o una jueza participen en la operación de lawfare, aunque a veces pueden hacerlo. Los juristas sabemos perfectamente que una querella puede estar presentada de manera que sea obligatorio abrir una causa penal.
8. Una vez abierta la causa, se pueden explotar al máximo las posibilidades de desgaste del rival, a través de la petición de diligencias admisibles o de la tergiversación mediática de las actuaciones judiciales. Incluso aunque lo más probable es que se archive al final el caso.
9. A menudo, los jueces de instrucción hemos archivado inicialmente estas acciones judiciales, pero las audiencias provinciales (quizás con mejor criterio) casi siempre nos obligan a continuar. Porque resulta necesaria la práctica de unas mínimas diligencias antes de sobreseer.
10. En relación con Podemos, no voy a entrar en su trayectoria, su estrategia o sus disensiones internas. Como jurista interesado desde hace años en la lucha contra la corrupción y en nuestras debilidades institucionales, me interesan más otras cosas.
11. Desde esa perspectiva, sí que me parece constatable que, tras la irrupción de Podemos en 2014, se convirtió en una fuerza política con posibilidades de convertirse en mayoritaria. Y que cuestionaba aspectos vertebrales de nuestro sistema económico, social y político.
12. Esas características convertían a Podemos en un blanco propicio de operaciones de lawfare en su contra. Y lo cierto es que contra el partido y sus más destacados dirigentes se presentaron multitud de acciones judiciales sucesivas que han acabado siendo archivadas.