Ojalá la vida llene a todos con una persona con un corazón tan puro y noble como el de mi novia.
Desde que la conocí no ha parado de amarme, respetarme, entenderme y acompañarme siempre.
Extraño cuando Santi era chiquito y se tenía que quedar a dormir conmigo.
Hablábamos de su día, de su vida, de sus amigos, de las estrellas, y de cómo se creo el mundo.
Sólo eramos nosotros y su olor de patitas contra un nuevo día