Mi Jesús, gasto mi energía midiéndome contra vidas que ni siquiera son la mía. Comparo mis logros con gente que va por otro camino y termino sintiéndome atrasado y pequeño. Hoy te entrego esa costumbre que me envenena. Devuélveme los ojos para ver mi propio avance y no solo la ventaja ajena. Recuérdame que el tiempo de cada quien es distinto y que el tuyo conmigo es perfecto. Líbrame de la trampa de querer la historia de otro. Dame paz con mi propio ritmo y gratitud por mi propio tramo.
Que mi medida seas Tú, y no el de al lado.
Inquebrantable soy en tu nombre.
Amén.
#danielhabif