@Renesdelcamino@IvanCepedaCast Eso es una suposición y esta ligada al espectro de la subjetividad y genera sesgo. Una democracia en la que no quepamos todos no es democracia. En una democracia nadie sobra. Los sesgos son otra forma de ignorancia
@Renesdelcamino@IvanCepedaCast No hay que mezclar peras con manzanas. De acuerdo a la ley no hay razón para devolver eso, es un acuerdo de voluntad. Mientras tnto la prima no es nisiquiera legal, sino un acuerdo del gobierno Santos con políticos qué se salta la regulación salarial.
Doy clases particulares de matemáticas. Llevo cinco años en esto, he tenido todo tipo de estudiantes y ya creía que nada me sorprendía.
Hace dos meses me contactó una señora pidiendo clases para su hijo de dieciséis años. Me dijo que había reprobado el año y que era "difícil de tratar." Que varios profesores ya lo habían devuelto.
Acepté. No soy de los que devuelven estudiantes.
La primera sesión el muchacho llegó, se sentó, puso los audífonos y me miró como diciéndome "a ver cuánto aguantas."
EL LIBRO
De los diversos instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación.
En César y Cleopatra de Shaw, cuando se habla de la biblioteca de Alejandría se dice que es la memoria de la humanidad. Eso es el libro y es algo más también, la imaginación. Porque, ¿qué es nuestro pasado sino una serie de sueños? ¿Qué diferencia puede haber entre recordar sueños y recordar el pasado?
Esa es la función que realiza el libro.
Jorge Luis Borges
24 de mayo de 1978.
Borges oral, 1980.
¿Qué es el tiempo? Siempre podremos decir, como San Agustín: "Si no me lo preguntan, lo sé. Si me lo preguntan, lo ignoro".
No sé si al cabo de veinte o treinta siglos de meditación hemos avanzado mucho en el problema del tiempo. Yo diría que siempre sentimos esa antigua perplejidad, esa que sintió mortalmente Heráclito en aquel ejemplo al que vuelvo siempre: nadie baja dos veces al mismo río.
¿Por qué nadie baja dos veces al mismo río?
En primer término, porque las aguas del río fluyen. En segundo término —esto es algo que ya nos toca metafísicamente, que nos da como un principio de horror sagrado—, porque nosotros mismos somos también un río, nosotros también somos fluctuantes.
El problema del tiempo es ése. Es el problema de lo fugitivo: el tiempo pasa. Vuelvo a recordar aquel hermoso verso de Boileau: "El tiempo pasa en el momento en que algo ya está lejos de mí".
Mi presente —o lo que era mi presente— ya es el pasado. Pero ese tiempo que pasa, no pasa enteramente.
Por ejemplo, yo conversé con ustedes el viernes pasado. Podemos decir que somos otros, ya que nos han pasado muchas cosas a todos nosotros en el curso de una semana. Sin embargo, somos los mismos.
Yo sé que estuve disertando aquí, que estuve tratando de razonar y de hablar aquí, y ustedes quizá recuerden haber estado conmigo la semana pasada.
En todo caso, queda en la memoria. La memoria es individual. Nosotros estamos hechos, en buena parte, de nuestra memoria. Esa memoria está hecha, en buena parte, de olvido.
Jorge Luis Borges
El Tiempo.
Borges, Oral (1979)
F.S. ¿Le agradaban los cuentos fantásticos de Julio Cortázar?
J.L.B. Sí, me agradaban, y ocurrió un pequeño episodio... ¿Se lo he contado ya?
F.S. No.
J.L.B. Yo me encontré con Cortázar en París, en casa de Néstor Ibarra. Él me dijo: "¿Usted se acuerda de lo que nos pasó aquella tarde en la diagonal Norte?" "No", le dije yo. Entonces él me dijo: "Yo le llevé a usted un manuscrito. Usted me dijo que volviera al cabo de una semana, y que usted me diría lo que pensaba del manuscrito". Yo dirigía entonces una revista, los Anales de Buenos Aires (una revista ahora indebidamente olvidada), que pertenecía a la señora Sara de Ortiz Basualdo, y él me llevó un cuento, Casa tomada;37 al cabo de una semana volvió. Me pidió mi opinión, y yo le dije: "En lugar de darle mi opinión, voy a decirle dos cosas: una, que el cuento está en la imprenta, y dentro de unos días tendremos las pruebas; y otra, que ya le he encargado las ilustraciones a mi hermana Norah". Pero, en esa ocasión, en París, Cortázar me dijo: "Lo que yo quería recordarle también es que ése fue el primer texto que yo publiqué en mi patria cuando nadie me conocía". Y yo me sentí muy orgulloso de haber sido el primero que publicó un texto de Julio Cortázar. Y luego nos vimos un par de veces en la Unesco, donde él trabaja. Él está casado —o estaba casado— con la hermana38 de un querido amigo mío, Francisco Luis Bernárdez (otro poeta que hubiera debido mencionar, y que no he mencionado porque la memoria suele fallarme: yo admiro a muchos escritores...). Bueno, como le decía, nos vimos creo que dos o tres veces en la vida, y, desde entonces, él está en París, yo estoy en Buenos Aires; creo que profesamos credos políticos bastante distintos: pero pienso que, al fin y al cabo, las opiniones son lo más superficial que hay en alguien; y además a mí los cuentos fantásticos de Cortázar me gustan. Me gustan más que las novelas suyas: creo que en las novelas él se ha dedicado demasiado al mero experimento literario, a ese experimento del que no diré que inventó, pero del cual abusó William Faulkner y que se encuentra también en Virginia Woolf: el hecho de invertir el orden cronológico en la narración —que me parece el orden natural— y de contar las historias barajando un poco el orden en que ocurren los hechos. Pero aquí pienso (lo que sin duda se ha dicho también) que eso es lo que ocurre deliberadamente en todo relato policial. Porque realmente un relato policial empieza por el último capítulo, y todo el libro ha sido hecho para llegar al último capítulo, lo cual condice con la estética de Poe, inventor del género policial, que dijo que un cuento debía escribirse para la última línea. Eso, desde luego, puede producir cuentos admirables, pero, al mismo tiempo, a la larga, tiene algo de trampa. Creo que pueden escribirse cuentos que no estén escritos para la última línea. En todo caso, no sé si antes de Poe, o antes de Hawthorne quizá, alguien intentó ese tipo de cuento: pero creo que pueden escribirse cuentos que sean continuamente agradables, continuamente emocionantes y que no nos lleven a una última línea de mero asombro o de mero desconcierto.
Tenía que despertarme a las 4:30 A.M. para llegar a tiempo al aeropuerto. El tema es que vivo a 3 pueblos del aeropuerto. El caso es que estaba roncando, cuando me desperró en la mitad de la madrugada el vecino con una llamada. Contesté más dormido que despierto. Me dijo: veci! Johana va para Bogotá ya mismo, aprovecha! Yo de una me levanté, no alcancé ni a bañarme, me estaba poniendo un pantalón, cuando veo a Johana pasar en el carro. Yo golpeé la ventana y grite: Joha! Joha! Espérame. Pero ella no escuchó y se fue sin mí. En ese momento me desperté y pensé: ¿Será que fue un sueño? Es decir, no existió tal llamada y Johana no ha pasado. Me levanté y me asome por la ventana y Johana estaba, ahora sí pasando por el frente. Yo grité y ella no me escuchó. Abrí la puerta para tratar de alcanzarla pero Johana ya había pasado. Estaba haciendo tanto frío que volví a despertarme. Pero está vez sí en serio. Estaba aturdido por la salida en falso repetida de la vecina. Me paré, me arregle y me fui al terminal. En el terminal me perdí, caminaba y caminaba y no encontraba la empresa de buses que va para Bogotá. Entré en modo desesperación. Es decir, el terminal del pueblo son 4 paredes. A son de qué se convirtió en un laberinto. Cuando encontré el bus, caí en cuenta de que había dejado la maleta. Fue tan estresante todo que volví a despertarme... Está vez miré el reloj y eran las 4:55 A.M. En este momento estoy subido en un avión a punto de despegar y todavía no estoy seguro de estar despierto.
Desde MAFAPO esperamos se de cumplimiento a la Sentencia T-375 de 2025, emitida por la Sala Séptima de Revisión de la CORTE CONSTITUCIONAL, donde se le ordenó a Miguel Abraham Polo Polo:
Por favor vean esta secuencia de la final del fútbol colombiano.
¡Esto es un guerrero! Una demostración absoluta de tenacidad, corazón y liderazgo.
Eres enorme, @HugoRodallega.
Tremendo crack. Esta escena es puro cine… y quedará para la eternidad.
¡Aplausos de pie! 👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼
Rechazaste al américa más de 2 veces, decidiste quedarte a luchar aún con las puteadas de los mismos hinchas y hoy nos das nuestra anhelada estrella metiendo tu mismo el gol definitivo, por siempre en nuestra historia capitán 🥹🫶
🇮🇩🦁 ¡NADIE LO MERECÍA MÁS QUE RODALLEGA! 🏆
Siempre hizo respetar el escudo, hizo respetar el proceso cuando incluso algunos no creíamos.
Siempre apareció cuando el equipo estaba en su peor momento.
Te comiste 200 opciones, pero apareciste en las que eran. Te amo Hugol 🇮🇩