Los sabios no se tienen por sabios, ni los justos se consideran seres ejemplares. Tampoco los héroes se enorgullecen de su valor, porque si admirasen su valor no serían héroes. Para admirar algo hay que estar por debajo de lo que se admira.
Los aviones como los caballos, conocen enseguida a quienes los monta. Si te muestras débil e indeciso quieren mandar ellos y cada vez resulta más difícil imponerse.
#NoSoyQuienParaJuzgarPero me enoja el hecho que critiquen la forma de ser de otras personas...Por Dios cada quien hace de su camisa un saco. Vivamos en santa paz.