Hay una dimensión de la tragedia de hoy en Venezuela que todavía no estamos viendo del todo porque la urgencia, con toda razón, está puesta en la esperanza de conseguir personas con vida.
Pero cuando pasen los días y se asiente el polvo, va a quedar al descubierto un problema enorme del que, por ahora, pocos están hablando: el de las miles de personas que perdieron su vivienda y que no tienen absolutamente ninguna forma de recuperarla.
Porque en Venezuela, a diferencia de lo que ocurre en otros países, prácticamente nadie tiene su casa asegurada. El seguro de vivienda, que en España o en Estados Unidos es algo casi obligatorio y completamente normalizado, en Venezuela es algo que la inmensa mayoría no tiene ni se planteó tener nunca, en parte porque la economía destruida de los últimos años hizo que cualquier gasto que no fuera comida o medicina se volviera impensable o quizás porque nunca creemos que nos vaya a pasar algo.
Eso significa que las familias cuyos apartamentos colapsaron, cuyas casas se rajaron de arriba a abajo, cuyas paredes ya no aguantan otra réplica, no van a recibir una indemnización. No hay una aseguradora que responda, no hay un fondo que cubra la pérdida, no hay nada.
Lo que se cayó, se cayó. Y con ello se fue el esfuerzo de toda una vida.
Y aquí viene lo más difícil de procesar. Estamos hablando de personas que en muchos casos lo único que les quedaba tras 27 años de chavismo era su casa o su apartamento, que resistieron sin irse o que se fueron y volvieron, y que hoy se encuentran literalmente en la calle, sin un techo, sin un respaldo institucional confiable, ni ahorros para reconstruir, en un país donde el Estado lleva décadas demostrando que no es capaz de gestionar ni siquiera lo cotidiano, mucho menos una reconstrucción de esta escala. ¿Con qué van a levantar de nuevo sus hogares? ¿Con qué dinero, con qué materiales, con qué apoyo? Son preguntas que hoy no tienen respuesta y que me preocupan profundamente.
Ya he sabido de casos que me parten el alma. Personas que estaban afuera, que habían rehecho su vida en otro país, y que en algún momento tomaron la decisión de regresar a Venezuela buscando reconstruir lo suyo, recuperar su tierra, estar cerca de los suyos. Gente que invirtió lo que tenía en arreglar su casa, en volver a empezar en su país. Y que, de un momento a otro, en treinta y nueve segundos que separaron un terremoto del otro, se quedaron otra vez sin nada.
El esfuerzo de años, la decisión valiente de volver (o de quedarse), el sueño de recuperar el hogar, todo reducido a escombros en minutos.
No tengo una respuesta ni una solución que ofrecer, y sería deshonesto fingir que la tengo. Solo tengo la certeza de que esta parte de la tragedia va a necesitar muchísima atención en las semanas y meses que vienen, porque rescatar a las personas de los escombros es apenas el principio. Después viene la pregunta de dónde van a vivir, cómo van a reconstruir y quién va a estar ahí para ayudarles en el mediano plazo. Y ojalá, de verdad ojalá, que para entonces no estén solas. Porque lo que viene para miles de familias venezolanas, aunque hoy todavía no se vea, va a ser mucho más duro de lo que ya está siendo, que no es poco.
Señalado por dirigir desde el SEBIN el secuestro de ciudadanos estadounidenses para ser usados como fichas de negociación por el régimen de Maduro, González López aparece hoy sonriendo junto a un general de EE. UU. Una imagen que ilustra con fuerza el actual momento político de Venezuela.
Más de 250 edificios cayeron. Las torres de Parque Central siguen intactas.
Hay gente que construye para inaugurar. Hay gente que construye para siempre.
El 24 de junio de 2026, Venezuela tembló. Caracas, La Guaira lloraron. Y mientras el suelo se abría bajo los pies de miles de familias, dos torres en el centro de la ciudad se mantuvieron exactamente donde siempre han estado.
Las Torres de Parque Central no son solo concreto. Son el legado silencioso de hombres que construyeron pensando en el futuro, aunque nunca sabrían cuánto íbamos a necesitarlas.
Henrique Siso Maury. Daniel Fernández-Shaw Escario. Y detrás de ellos, cientos de obreros, calculistas, ingenieros que pusieron cada viga como si de eso dependieran vidas. Porque dependían. Hoy lo sabemos.
Ya resistieron el incendio de 2004. Aguantaron décadas de sol, lluvia, vientos. Y ahora, en uno de los sismos más devastadores de nuestra historia reciente, volvieron a pararse frente a todo.
Hoy, en medio del dolor, Parque Central nos recuerda que Venezuela también ha sido eso: manos que levantan lo que el tiempo no puede tumbar.
#Sismo #26Jun #Urgente #Terrenoto
Comando Sur omite en su imagen y comunicado la presencia de Diosdado Cabello en la reunión con Delcy.
Sin embargo, el canal del régimen lo mostró en un intento de comprometer a las autoridades norteamericana.
Es importante recordar que Diosdado Cabello sigue siendo un prófugo de la justicia de los Estados Unidos por narcoterrorismo.
#ATENCIÓN. Hay reportes de que habría entre 300 y 400 niños resguardados en Parque del Este, y que se estaría llamando a personas para actuar como “madres” o cuidadores temporales.
Si esto es correcto, extremen las medidas de seguridad. Verifiquen cuidadosamente la identidad de cualquier persona que reclame a un menor. Exijan documentos, registren cada entrega y prioricen la reunificación con familiares directos o representantes debidamente identificados.
En medio de una tragedia, la protección de los niños debe ser una prioridad absoluta. #Venezuela
Presidente Donald Trump, le rogamos que utilice todos los medios diplomáticos y legales a su alcance para contribuir a que la ayuda humanitaria y las labores de rescate lleguen sin obstáculos al pueblo venezolano. El capo narcotraficante Diosdado Cabello está interfiriendo con estas acciones, solicitamos que se investiguen los hechos y se adopten las medidas correspondientes conforme al derecho y la justicia internacional, para proteger la vida y la dignidad de los venezolanos. Firma: Padre José Palmar.
Emmanuel Solano del equipo de softball Blindados Está colaborando con una maquinaria pesada y Poli Vargas le está pidiendo Mil$$$ para dejarla pasar estado fallido
Cómo que para ser rescatista tienes que ir al Poliedro, hacer una cola para sacar un credencial?
Ustedes son idiotas?
A las víctimas en los escombros les quedan horas de vida y aun se necesita más gente
Ya basta de maldad y de ser tan inhumanos con el pueblo no tienen corazón
🌎 VENEZUELA 🇻🇪 | TERREMOTO: CUERPOS ABANDONADOS POR LAS CALLES
Un ciudadano denunció que hay tantos cuerpos que el gobierno no se hace cargo y se lo dejan por las calles.
Hoy 26 de Junio, Jorge Rodríguez salió a pedir que no bajen a La Guaira porque estorban, y sus voceros se coordinan en enojo porque nos dimos cuenta que la FANB brillaba por su ausencia.
#URGENTE El locutor Gabriel Tinocol estaba informando la situación en Caracas mediante un live en su TikTok @frecuenciabajocero y fue amenazado por un funcionario de llevarlo al SEBIN si continuaba grabando.
Los hospitales están redirigiendo los insumos porque ya están abarrotados. Llenamos los hospitales en 24 hrs, algo que ningún ente gubernamental logró en 27 años.
Leo que en Países Bajos las donaciones van a ir a la Cruz Roja y es triste porque sabemos que desde hace años los Rodríguez tomaron el control de la Cruz Roja Venezolana y deciden sobre ese dinero.