Yo creo que uno una vez prueba estar home office y no quiere volver a pararse en una oficina nunca en la vida 😂 ojalá a todos les dieran trabajo desde casa 👩💻
No vale la pena dejar tu salud ni tu vida en la empresa de alguien. Si te mueres o te enfermas, simplemente te van a reemplazar.
Para ellos solo eres un empleado más.
Está bien usar ropa un poco gastada, no cambiar de teléfono, comprar cosas de segunda mano, vivir en un hogar sencillo, en una casa pequeña. Elegir la paz en lugar de la ostentación. Está bien vivir una vida sencilla.
(Lo de Instagram se está volviendo insufrible)
Yo antes: Quiero ser bonita y próspera, de preferencia CEO antes de los 45.
Yo ahora: Quiero tener un rancho con animalitos, no saber de nadie y vender vacas y huevo.
La atención al cliente con bots de IA es una porquería. La mayoría de las veces (o todas) necesitamos hablar con una persona que pueda razonar de verdad.
Amo Pilar y también amo a Encarnación, pero acá más que DINAPI importa lo que piense la gente y el paraguayo asocia “La perla del sur” con Encarnación.
Ambas ciudades hermosas igual, 6 a 0 le hacen a Asunción en todo sentido.
La cancha ya no es para las familias.
Ya no es para los niños.
Lastimosamente, dejó de ser ese lugar donde uno podía ir con sus hijos a disfrutar, alentar y compartir un momento sano. Hoy vemos escenas que duelen, que asustan y que nos obligan a pensar dos veces antes de llevar a nuestros hijos a un estadio.
El fútbol debería ser pasión, alegría y unión. Pero cada vez más se convierte en escenario de violencia, enfrentamientos y miedo. Y cuando hay niños presentes, esto deja de ser solo un problema deportivo y se convierte en un problema social y de protección de la infancia.
Esto ya ha rebasado todos los límites. Es momento de tomar medidas firmes y responsables. Las autoridades deportivas y los dirigentes deben asumir su rol y aplicar sanciones ejemplares que realmente generen cambios, incluso si eso implica decisiones drásticas o la suspensión de actividades hasta garantizar la seguridad de todos.
Lo ocurrido genera profunda vergüenza y tristeza. Ningún club, ninguna camiseta y ningún resultado deportivo puede estar por encima de la seguridad de los niños y de las familias.
El fútbol debe volver a ser un espacio seguro, donde las infancias puedan vivir la emoción del deporte sin miedo. Porque cuando un estadio deja de ser un lugar seguro para un niño, algo como sociedad estamos haciendo muy mal.
Estos delincuentes se van y vienen escoltados por patrulleras, no respetan los semaforos, pasan en rojo, abren camino como si fueran dueños de la calle, es una locura
Y esto es un problema de Años, los dirigentes financian a estos lacras a cambio de votos..
Matan el futbol!