El señor está hackeado.
Justo el día de las elecciones, frente a su familia, solo gritaba dos cosas con odio: “Firme por la patria” y “una vergüenza”.
Ese es el país que propone Abelardo.
Me tiembla todo del estrés. Da rabia no solo por la una oportunidad desperdiciada sino el
gol infame que nos hacen. Dependemos de nosotros y eso es lo que preocupa.