La Gobernación del Atlántico quiere robarle años de trabajo y los sueños a las familias de caseteros de las playas de Sabanilla.
Todo para entregar esos negocios a familiares y amigos de esta gobernación.
Esto no puede pasar. Hagan las cosas bien, Gobernación, y permitan que estas familias puedan crecer como empresarios formales, garantizándoles su trabajo.