Un día alguien, al pasar, me dijo: cuando las cosas salen como tú quieres, eso se llama dirección divina y significa que vas por buen camino. Pero cuando las cosas no salen como tú quieres, eso se llama protección divina y significa que de algo te están cuidando, que la vida te está protegiendo.
Escuchar a mi papá contar la misma historia por milésima vez y actuar como si fuera la primera. Porque tal vez algún día desearé poder escucharla de nuevo
Estoy tomando el hábito de despertarme feliz,
sin importar lo que esté pasando. La vida podría ser mejor, pero también mucho peor; solo hay que ser agradecido.
Cuando me dicen “es porque tú tienes dinero” pues trabajen, ahorren, dejen de vivir de apariencia, coman en la casa, repitan ropa, dejen la bebedera, dejen las excusas, planifiquen y verán que si se puede.