El tema "On The Nature of Daylight" de Max Richter, se ha usado en varias películas y, de hecho, también se usó en el episodio 3 de la 1° temporada de "The Last of Us", el famoso episodio de amor y el mejor de toda la serie.
Uno de mis temas favoritos. ♥️
Si alguna vez alguien te preguntó por qué sigues perdiendo el tiempo en el arte, porque importa, por qué insistir en algo que no da dinero, llévale a ver Hamnet. Es un recordatorio devastador pero hermoso de que el arte no existe para ser rentable, sino para darle forma a lo que duele, a lo que no sabemos nombrar, y convertirlo en algo que nos conecta con otros, algo que permite que otras almas se reconozcan en el mismo dolor.
Hamnet tiene uno de los terceros actos más devastadores y duros que he visto en muchísimo tiempo. Media hora completamente en silencio, en shock, atrapado por la narrativa. Qué importante es el arte para transmitir la pena y el dolor.
Me sigo emocionando al recordarlo.
si mañana muriera vendrías a buscarme al inframundo suplicarías a los dioses que me dejaran volver contigo y en el último momento justo antes de salir te darías la vuelta para mirarme y saber que estoy ahí?
Frankenstein de Guillermo del Toro no es una historia de monstruos ni de terror, sino una reflexión sobre el desamparo y lo que ocurre cuando nadie sostiene la vida. ¿Qué hace posible que alguien exista?
La criatura nace, pero no es recibida. No hay sostén, no hay mirada, no hay palabra que lo ubique simbólicamente. Hay vida, pero no lugar. En términos de Winnicott, nace el cuerpo, pero no el ser. En lectura lacaniana, entra al mundo sin una inscripción en el Otro.
Llega desnudo y confundido y el único significante que recibe es rechazo. Desde ahí comienza su errancia. No hay monstruo sin un primer gesto de desamparo.
Por otro lado, Victor Frankenstein quiere producir vida sin sostenerla. Crear sin cuidado ni deseo. No quiere un hijo, quiere un logro y por eso lo abandona. Y es en ese abandono donde aparece lo siniestro. Victor encarna a ese Otro que exige perfección y que, ante la falla, expulsa.
Lo monstruoso del monstruo es la ternura brutal encarnada en un cuerpo enorme y torpe que solo quiere ser visto y no devorado por la demanda del Otro, sino sostenido por una presencia que pueda alojarlo. Intenta acceder al lazo, al lenguaje, a la comunidad, a la mirada. Quiere entrar en el mundo de los otros, pero su diferencia les resulta intolerable. Entonces, cuando responde con violencia, es un intento desesperado por la mirada que le de existencia.
La trama insiste en el cuerpo. La piel cicatrizada, las suturas gruesas, la torpeza del movimiento. Un cuerpo que no encaja en ningún ideal; un cuerpo expulsado por lo que muestra. Y aun así, ese cuerpo fragmentado nos recuerda que somos ensamblajes, que nadie nace completo. Y que pasamos la vida suturando pérdidas que, a veces, nunca cierran del todo.
El monstruo también ama. Ama a la familia que observa en silencio, oculto. Ama a la mujer que lo mira. Ama al mundo que intenta descifrar él mismo, porque nadie le traduce la experiencia emocional que lo atraviesa. Pero el mundo no puede ni quiere amarlo. Y ahí aparece la falla. Esa es la tragedia, querer ser amado por alguien que no puede alojarnos.
Finalmente, la película nos interpela cuando el hermano de Victor le dice: "tú eres el monstruo", como si algo de la criatura le mostrara su propia monstruosidad. Por ello, la historia no juzga al monstruo. Pregunta quién lo golpeó de esa manera y cuál es su relato, lo hace hablar. Esto me recuerda el texto de Paul B. Preciado, "soy el monstruo que os habla".
Monstruoso es, entonces, un otro no visto, rechazado, dejado al desamparo. Un otro en su radical diferencia. Lo que llamamos monstruoso es, casi siempre, un llamado.
Hoy viajamos a Marruecos, al yacimiento de Tan-Tan, para hablar de un hallazgo polémico, un objeto controvertido, pero muy curioso: la Venus de Tan-Tan.
¿Me acompañas?
¡Dentro Hilo!🧵🪡