Las palabras de Gustavo Petro frente a las elecciones de Perú son irresponsables y violan la soberanía popular de los peruanos. Aún no sabemos quién es el ganador de la contienda electoral y Gustavo Petro ya decidió que el vencedor es Roberto Sánchez, cuando probablemente pasarán días o incluso semanas antes de que exista un resultado definitivo debido a lo cerrada que está la elección.
Me gusta mucho la actitud de Keiko Fujimori, que ha optado por esperar el escrutinio final y ha guardado prudencia, mientras Petro vuelve a comportarse como un activista y no como un jefe de Estado.
Y esa diferencia no es menor. A diferencia de Perú, en Colombia tenemos a un incendiario como Gustavo Petro y a Iván Cepeda, quienes en primera vuelta se negaron a reconocer los resultados electorales que le dieron el triunfo a Abelardo de la Espriella y han amenazado constantemente con incendiar el país, generar caos, vandalismo y atizar atavismos de violencia. Porque la izquierda solo acepta los resultados cuando le favorecen, mientras se llena la boca hablando de democracia, cuando realmente no cree en ella, sino que la utiliza para desquiciar las instituciones e imponer su proyecto político empobrecedor a como dé lugar.
Nunca en mi vida he encontrado un lugar más seguro que su voluntad, un lugar más fresco que su aliento, una sombra más cálida que sus brazos, un camino más estrecho que sus pasos, un amigo más perfecto que su mano, un libertador más creativo que si sangre... 👇🏻👇🏻👇🏻