@DiariesGunny —Parpadea ante la seriedad adoptada repentinamente por la contraria, lo cual hace fácil adivinar que se trata de un tema… delicado—.
Hey, tranquila. Yo lo respeto. El amor es un asco.
—Afirma, con una mueca en los labios y una punzada en el pecho—.
Solo tenía curiosidad.
@EmilyBenntt_ Me parece bien. Te admiro por ello, Emily.
—Dijo la bruja, con toda la intensidad que pretendía transmitirle a su amiga a través de sus palabras; la admiraba por atreverse a hacer aquello que ella misma no podía—.
¿Qué chaqueta es, ah? Si me gusta me la quedo yo.
—Bromeó—.
@DiariesGunny ¿Nunca vas a asentar el corazón, rubia?
—Preguntó con la curiosidad rutilando a través de sus ojos. Una de sus manos, mientras tanto, estaba ocupada con los mechones del cabello de Gunny, los cuales entrelazaba entre sus dedos como de forma distraída—.
@DracoD_ » metálico inundó su lengua—.
¿Tan evidente es? —Hizo una breve pausa, tan solo para decir a continuación—:
No sabría decirte. Es estar en América de nuevo. Está siendo terapéutico y doloroso al mismo tiempo…
@DracoD_ Vale, vale. Me rindo.
—Dijo con una sonrisa, deshaciendo el agarre que la mantenía cerca de él para alzar las manos en gesto de paz.
Ante las últimas palabras de Draco, la mujer se mordió el interior de la boca con fuerza e, instantes antes de responder, un ligero sabor »
@DiariesGunny ¿Unas hierbas? ¿Debería seguir indagando?
—Preguntó antes de reír suavemente. Entonces paró en seco en mitad de la calle, mirando a su amiga directamente—.
A la tuya, claro. Yo he perdido mucha práctica en eso de divertirme, si es que alguna vez supe cómo.
—Bromeó, »
@DiariesGunny Nadie lo dice, simplemente nunca lo habías demostrado de forma tan… directa.
—Rio, terminando por dejar un casto besito en su mejilla. En aquellos momentos deseaba cambiarse de acera y divertirse un rato, pero por desgracia eso era algo que no podía controlar a su antojo—.
@DracoD_ —El calor que emanaba Draco resultaba insólitamente reconfortante, así que Marie sonrió cuando este la estrechó contra él. Decidió dejar la mente en blanco y dejarse llevar por la comodidad del momento, por muy difícil que resultara para su testaruda cabecita—.
Eh, no me »