Totalmente de acuerdo, la industrialización por sustitución de importaciones fue un total fracaso que generó inflación, defícit fiscal, devaluaciones, etc etc
Te arman un conurbano invivible basado en una industria insustentable y después quieren que todo el país acepte la decadencia con tal de mantener el kiosco político que montaron sobre él. Siete décadas subsidiando algo inviable.
Peronismo, 80 años destruyendo un país.
@FerIglesias Estos dementes opinan como si el congo urbano fuera producto de las políticas de Milei. Muchachos el congo urbano es todo peronista, después de 80 años de socialismo nacional y provincial. El gran fracaso peronista al descubierto
Kicillof, Massa, Cristina, Bregman... se pelean en público, pero van todos juntos. Tienen algo muy fuerte en común: SON ESTATISTAS de alma. Les gusta el Estado, les gusta cobrar impuestos, odian el sector privado, por eso los kukas impusieron doble indemnización en cuarentena, para FUNDIR privados. SON POPULISTAS y te quieren pobre y mal informado para que les creas sus MENTIRAS mientras ellos se ENRIQUECEN!
Gratis para el q no pueda pagar, el progre palermitano que vive con sus papis e hizo la secundaria en el Pellegrini o en el Nacional BsAs que pague. Ni hablar de los extranjeros, pago obligatorio para el que haya venido exclusivamente a estudiar porque en su pais debe pagar. Es joda sino
Sin duda son las tres, si llegan al gobierno van a megadevaluar, aumentar la inflación y aumentar el déficit pero le van a echar la culpa al actual Gobierno... ya los conocemos!
Argentina, objetivo woke
Pilar Rahola
Cuando los primeros en felicitar al ganador de un Mundial de fútbol son el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian; el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan; los hutíes de Yemen y la organización terrorista Hamas, entonces esto no va de fútbol. Si además las felicitaciones son especialmente eufóricas, no por quien ha ganado sino por quien ha perdido, entonces esto no va de fútbol. Si, además, el jefe del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, asegura que el éxito de España "ha traído la felicidad a todas las naciones libres del mundo que se oponen a Estados Unidos e Israel", decididamente esto no va de fútbol.
Y desde luego, no tiene nada que ver con el fútbol el odio desatado contra la selección argentina, los bulos y maldades contra Messi, las acusaciones de racismo o la argentinidad convertida en el saco de boxeo del wokismo más obtuso. Detrás de esta campaña contra Argentina el fútbol solo ha sido la excusa para vehicular otros intereses. Lo cual no resta mérito al éxito de la selección española, que ganó el título por méritos propios, pero como queda claro, esto no va de fútbol.
¿Una conjura? ¿Un complot? ¿O sencillamente la suma de prejuicios, dogmas ideológicos, fobias políticas y geopolítica? Lo que une a Zohran Mamdani con Irene Montero, Javier Bardem, Samuel L. Jackson o incluso las autoridades de Hamas no son las mismas motivaciones, sino un mismo objetivo: convertir a Argentina en el villano perfecto, el chivo expiatorio de los males que quieren combatir.
No les une lo que defienden, sino lo que detestan, y todo lo que detestan lo representa la Argentina actual: desde el fortalecimiento de la democracia liberal hasta la defensa de los valores judeocristianos. Es contra esos valores contra los que, según la autora, se revuelve la izquierda woke internacional, que no perdona a la Argentina de Javier Milei por liderar un proceso de cambio en América Latina, enfrentarse al chavismo, acercarse a Estados Unidos y mantener excelentes relaciones con Israel.
Esta Argentina rompe los esquemas ideológicos del wokismo, una derivación del postcomunismo que, en su desprecio por las democracias liberales, converge con corrientes antioccidentales: de Yanis Varoufakis a Mamdani, de Irán a Turquía, de Bardem a Jackson.
En este sentido, la autora cita una frase de Varoufakis, fundador de la Internacional Progresista, quien aseguró que el domingo había triunfado "el multiculturalismo saludable, que logró sobrevivir a la feroz comercialización y los trucos empresariales". Considera contradictorio ese planteamiento, especialmente aplicado a una sociedad como la argentina, que define como un extraordinario crisol de identidades, culturas y orígenes.
Añade que muchas de las acusaciones contra la selección argentina no resisten un análisis mínimo. Menciona la acusación de "racismo" de Samuel L. Jackson contra un país que abolió la esclavitud en 1853; las críticas de parte de la prensa egipcia; la reacción de sectores mexicanos que apoyaron a España; las críticas de Irene Montero por la presencia de una bandera israelí entre los aficionados argentinos y las declaraciones de Javier Bardem.
Según la autora, el mecanismo siempre es el mismo: utilizar acusaciones de racismo, supremacismo, discriminación o privilegio como arma política contra aquello que consideran condenable. En ese contexto, la selección argentina se habría convertido en un símbolo que concentra todas esas fobias: Milei, Israel, Estados Unidos, la democracia liberal y la tradición judeocristiana.
La autora sostiene además que esa narrativa coincide con la de países y grupos que combaten a Israel y que, para ellos, una victoria de Argentina también representaba simbólicamente una victoria israelí. De ahí, afirma, las campañas en redes sociales, los bulos sobre Messi y mensajes como "Messi sionista". Añade que, en el caso de España, influye también la postura del gobierno de Pedro Sánchez respecto a Israel.
En definitiva, concluye que lo que parecía ser solo fútbol terminó convertido en un enfrentamiento político e ideológico amplificado por las redes sociales. Considera que se intentó transformar a la selección argentina, formada por jugadores de todos los orígenes y con una enorme tradición futbolística, en el símbolo de todo aquello que determinados sectores rechazan.
Finalmente, dedica unas palabras a Lionel Messi:
"No puedo acabar este artículo sin hacer un sentido homenaje a Lionel Messi, cuya grandeza humana trasciende su grandeza deportiva. Diga lo que diga el ruido, éste ha sido su Mundial, grabado para siempre con esfuerzo, sudor y lágrimas en la historia del fútbol. Gracias, Messi, por todo. Gracias por tanto."
Mi deseo es que otra paraguayita te agarre y te de una leccion dejandote en bolas por ahi, pobre y sin una moneda, siendo un pordiesero de verdad (no como la vez que te hiciste pasar por uno). Paraguayas hagan justicia. Gordo GAME OVER! Será Justicia Divina!
@nicolasmorasok la verdad es que la poca seriedad que tenés me llama la atención, sino sabes nada de Futbol, no podes hablar de Futbol de la manera que hablas, no sos Macaya Marquez, lo tuyo es hacer pseudo periodismo de conspiración... (sigue en comentarios)
Y una ultima cosa, asi como dentro del mundo MGTOW se esta limpiando a los conspiranoicos antisemitas como Ezio Auditore (ex Neo Oculorum), tal vez dentro de los liberales disfrazados termines desapareciendo vos de las redes sociales. Y un deseo personal antes de terminar...
@nicolasmorasok En definitiva sos el Jim Jones del liberalismo, tu idea es fundar una secta antisemita en Paraguay pero mas tarde o mas temprano todo caera. A proposito, dijiste que los MGTOW son misoginos en uno de tus directos, cuando desconoces de relaciones humanas asi como de futbol...
insinuas que Messi es retrasado mental pero por lo menos a él ninguna mujer "normalita" lo bailo y le robo 10000 dólares como a vos... una cosa es renegar de ciertas personas o sectores sociales del lugar donde naciste, otra es odiar a toda Argentina...
Llevaste tu mundo de conspiraciones antisemitas disfrazadas de antisionistas, a un lugar que nada tenia que ver... muchas veces en vez de decir Seleccion Argentina decias selección de Israel haciéndote el payaso...
De un pueblo que hizo presidente a Alberto Fernandez y estuvo a 3 puntos de hacer presidente a Massa, nunca hay que confiarse ni esperanzarse demasiado.
Hey @ArtemJoyero1 ¿crees que haya algunos impresentables que se toquen pensando en la vicepresidente? Si fuese así, es como yo te dije siempre, algunos varones no dan más de boludos...