Qué placer y qué alegría haber formado parte de tu historia desde el primer día hermano! Nos hiciste sonreír y disfrutar tanto del fútbol!!! Tu nombre está en la historia de tu país, de todo el mundo... Solo nosotros sabemos la alegría que sentimos al cumplir nuestro sueño de infancia, representar a toda nuestra nación y ser campeones del mundo!!!! Lo diste todo por tu selección y por tu país... Te entiendo perfectamente y sé que todo lo relacionado con la familia nos hace replantearnos las cosas... Disfruta de la vida, hermano. Te deseo lo mejor, hoy y siempre
El SAIME puede decir misa en Venezuela pues su jurisdicción es nacional, por lo tanto no tienen nada que ver con la situación actual y los obstáculos puestos ante los intentos para retornar por parte de Maria Corina obedecen a presiones desde otros niveles.
@oavendano Del dicho al hecho , hay mucho trecho" Muy largo ese camino, plagado de traiciones , crímenes de corrupción, contrabando y, muertes. No creo que vaya y sea bien recibida
Cuando se habla de petróleo en Venezuela aparecen cifras enormes. Millones de barriles, miles de millones de dólares, inversiones que cuesta incluso imaginar.
¿Qué significa todo ese dinero para una familia que perdió su casa y todavía espera poder reconstruirla? ¿Para quien llega a un hospital y tiene que buscar, por su cuenta, lo que necesita para ser atendido o resignarse porque no pueden salvarle la vida? ¿Para una comunidad que vive pendiente de cuándo llega el agua? ¿Para quienes tener electricidad es un evento casual? ¿Para los padres que ven deteriorarse la educación y la escuela de sus hijos? ¿Para quien trabaja y, aun así, no logra vivir de su salario?
Venezuela ha tenido mucho dinero antes. Lo suficiente como para saber que una cosa es que los recursos entren al país y otra muy distinta que lleguen a la vida de la gente.
También aprendimos que la corrupción está presente en una obra que no se hizo o que se hizo mal. En un hospital sin capacidad para salvar vidas. En una infraestructura que nadie mantuvo hasta que falló. En una familia que pierde lo que construyó durante años. En jóvenes que crecieron con menos oportunidades de las que debieron tener. Está presente en el hambre y en la crisis humanitaria compleja, que continúa y se profundiza.
Y hay una pregunta que no puedo dejar de hacerme. ¿Esta vez el petróleo va a mejorar la vida de todos los venezolanos? ¿O solo la de algunos?
Porque recuperar la industria petrolera es necesario. Pero recuperar Venezuela es recuperar la vida de su gente.
Eso se verá cuando una familia pueda reconstruir su casa, cuando un hospital pueda responder a las necesidades de las personas, cuando una escuela no se esté cayendo y los maestros puedan vivir de su profesión, cuando los servicios funcionen y cuando trabajar permita nuevamente hacer planes.
La recuperación de Venezuela no puede medirse solamente por los barriles que vuelva a producir, sino por las vidas que esa riqueza permita reconstruir.