—Dio un paso hacia Salvatore, y otro más, hasta que la distancia entre ambos se convirtió en la nada. Colocó un dedo bajo su barbilla, alzándole el rostro—.
¿Y la grandeza eres tú, Salvatore? No es buena idea que amenazas a mi propio hermano en mi presencia...
❝Usted es el ser mas perfecto que existe, que existirá jamás, ellos no son merecedores de su atención, sus caricias.
Entiéndalo señor Riccardo, usted esta destinado a la grandeza, ellos solo drenan su energía, la ensucian.
Debo eliminarlos, incluyendo a su hermano.❞
Entonces, si no estás enamorado de mí, ¿por qué te importa lo que hago con otros? ¿Quién decide lo que ellos merecen o no? Tal vez yo soy peor que ellos.
❝No. . . Yo no, soy capaz de sentir esa clase de emociones.
Fui resucitado para servirle a usted, pero, he visto como disfruta con sus amantes, como los posee mientras tienen sexo.
Esos inmorales no merecen esa cercanía con usted.
No. . . La merecen.❞
—Poco tarda Riccardo en afianzar a Lorenzo de las nalgas, alzándolo para que le rodee la cintura con las piernas. En un rápido y apasionado movimiento, lo empotra contra la pared más cercana mientras le sigue comiendo la boca sin contención, sin delicadeza—.
ㅤ
Terzo rodea enseguida el cuello de su hermano con los brazos, alzándose un poco, profundizando aún más el beso. Siente que el corazón está luchando por salir disparado de su pecho, y que un calor casi insoportable arde bajo su piel.
ㅤ
+ fuiste, sino porque esta gente de mierda no te merece. Porque te mataron, amore mio. Te quitaron del medio, igual que a Primo y a mí. Pero de ahí a dudar de ti... no, eso no es así.
—¿Por qué le importaban tanto esas lágrimas? ¿Por qué sentía que era culpa suya que Lorenzo no se sintiera capaz de alcanzar sus metas? Se suponía que el amor no era egoísta, que no te anulaba.
Torció los labios en una mueca, contrariado consigo mismo. No estaba acostumbrado +
ㅤ
No esperaba que su hermano lo entendiera, peor, que empatizara a tal nivel con el. Que, dejara de lado aquel sentimiento posesivo por sus sueños. La pequeña sonrisa se ensanchó, y los ojos se le llenaron de lágrimas.
Necesito unos instantes antes de hablar otra vez.
(…)
+ a que le importara lo que los demás sintieran.
Lo abrazó contra su cuerpo, acogiéndolo en su pecho, y le besó la cabeza—.
Escúchame, Loren. Yo no te quiero aquí, con el Ministerio e intentando recuperar lo que perdiste. Pero no porque no te crea capaz de volver a ser lo que +
|| Luego trato de ponerme al día por aquí. Estoy en Bluesky, pero trataré de no ir dejando los roles aparcados aquí. Al menos mientras la cuenta no me dé limit...