Mientras el fútbol mexicano siga sin ascenso ni descenso, con pocas oportunidades para el futbolista mexicano y saturado de extranjeros, será muy difícil dar el siguiente paso. Esta era una oportunidad histórica y la dejamos escapar.
Contra diez hombres, en el Azteca, con tu gente y la altura a favor, México nunca encontró la forma de abrir a una Inglaterra replegada.
No fue un rival que avasallara al Tri. Llegó poco, pero fue contundente. Para mí, el planteamiento de Javier Aguirre terminó siendo pobre.
El error de Edson Álvarez en este partido suma a los errores en instancias definitorias en anteriores mundiales. No es un jugador de selección, es un jugador que solamente colecciona amarillas.
Y, por último, solo como desahogo: Javier Aguirre, puedes meter hasta siete delanteros, pero si no tienes quien ponga centros de calidad, como Luis Chávez o el Tiloncito Chávez, no va a pasar absolutamente nada.
Sigo pensando que, con Inglaterra replegada, el partido pedía otra cosa: el ingreso del Tiloncito Chávez para llenar el área de centros y el de Luis Chávez por su golpeo de media distancia, sus balones filtrados y su calidad en la pelota parada.
En cambio, entró Bryan Gutiérrez.
Si hay tres futbolistas que, para mí, quedaron a deber en esta Copa del Mundo y no estuvieron a la altura de lo que exige la Selección Mexicana, fueron Jorge Sánchez, Edson Álvarez y Bryan Gutiérrez.
Los tres tuvieron oportunidades y terminaron lejos de las expectativas.
Erik Lira demostró que no le teme a las grandes potencias ni a los mejores futbolistas del mundo. Es un perro de caza: intenso, inteligente y siempre compitiendo al límite.
Para mí, estuvo en el Top 3 de los mejores futbolistas mexicanos de esta Copa del Mundo.
Gran Copa del Mundo de César Montes. Gran Mundial de Gallardo. Y lo de Johan Vásquez fue, sencillamente, extraordinario.
La defensa mexicana fue una de las grandes fortalezas del Tri durante el torneo y gran parte de la ilusión pasó por la solidez de esa zaga.
Lo más decepcionante para mí de este Mundial fue el rendimiento de Jorge Sánchez y Edson Álvarez.
Jorge aporta mucho al ataque, pero sigue sufriendo demasiado en la marca. Y lo de Edson... basta recordar cómo lo describieron en Inglaterra: "una gallina sin cabeza".
Gran Copa del Mundo de Tala Rangel.
Si hay algo que reprocharle, es el titubeo en el debut ante Corea del Sur y el penal de hoy, una jugada que nace del error de Edson Álvarez. Fuera de eso, fue un Mundial de gran nivel y dejó claro que México tiene arquero para muchos años.
Honestamente, creo que el ingreso del Tiloncito Chávez por Gallardo y la entrada de Luis Chávez pudieron cambiar el partido.
Ambos tienen una gran pierna para poner centros y generar peligro. Era justo lo que le faltó a México para aprovechar la cantidad de delanteros.
Para mí, Aguirre se equivoca. Puedes meter tres, cuatro o hasta cinco delanteros, pero si nadie se atreve a poner centros al área, de poco sirve.
México llenó el área con Santiago, Raúl y Memote, pero le faltó quien los abasteciera. Quizá era Chávez...
El partido está para liquidarlo. México necesita más profundidad y centros al área.
Urge el ingreso del Tiloncito para explotar esa vía y aprovechar el hombre de más.
De algo tiene que morir la selección nacional de México y es mejor que sea peleando.
México ataca con intensidad y voluntad, pero sin una sola idea clara. Tiene un hombre de más y, aun así, le falta claridad para transformar la posesión en verdadero peligro.