A mi este chico, mitad guineano, mitad marroquí, criado en Cataluña, de religión musulmana, que celebra con banderas palestinas y que reniega de España, no me representa.
No es España. Llamadme lo que queráis.
Sin la colaboración de todos estos "periodistas" habría sido imposible que Sánchez y el PSOE hubieran llegado al grado de inmoralidad que han llegado.
Los culpables de la desgracia de España no están todos en Ferraz.