ᅠ
—Líder, eh.
Otra vez dedica breve escaneo al joven frente a ella antes de asentir y, con mano izquierda sobre su pecho, responde a la breve reverencia de Rui.
—El gusto es mío, Rui. ¿Debo suponer que eres de tercer año...?
ᅠ
ᅠ
Pudo percibir cierto cambio en la actitud de la pelinegra, aunque tampoco podía decir a ciencia cierta si se trataba de un mal cambio o uno bueno.
Tampoco le interesaba.
—Es poco cortés hacer consultas sin antes presentarse.
De todos modos, toma parte de la falda de »
ᅠ
ᅠ
« los pies a la cabeza.—Mi nombre es Sophia, así es. Y no te conozco.
Poco y nada conocía de sus compañeros de club, se había inscrito recién esa mañana.
ᅠ
ᅠ
A Honoka dedica breve mirada, al parecer no era la única en tener una mala impresi��n de la academia.
Aunque su atención pronto se vio captada por un rayo amarillo apareciendo frente a ella. Sophia frunce el ceño, dando un paso atrás.
—¿Tú eres...?—Escanea a Rui desde »
ᅠ
ᅠ
« con este y una muchacha chocando sin cuidado alguno.
—Increíble.—Brazos cruza bajo su pecho, ladeando brevemente testa.—Me trajeron a una escuela de raros.
ᅠ
ᅠ
Su día había sido especialmente abrumador.
Un nuevo país, una nueva escuela, un nuevo entorno. Sophia nunca había sido muy buena en adaptarse a las novedades y las personas que, por supuesto, conlleva conocer.
Sus zapatos, bien lustrados y con poco tacón, emiten »
��
ᅠ
« suave sonido que resuena en el lugar al caminar. Su larga cabellera platinada brillaba bajo las luces, entonando así el gran moño rosa que lo mantenía apartado de su faz.
Breve escaneo da al lugar; un joven durmiendo en la escalera, unos cuantos intentando no tropezar »
ᅠ
ᅠ
ᅠ 𝐆racias a eso, y un cambio de planes en los trabajos de sus padres, la familia O'Malley decidió mudarse a Kioto; buscando una mejor educación para la única heredera y, también, para alejarla de esas "malas juntas" y actitudes que había apropiado.
ᅠ