——Pues... ¿te gusta la lasaña? ¿Patatas asadas? Espero que sí, a todo el mundo le gustan las patatas.
Había disfrutado mucho de toda la tarde con Hank, como hacía mucho que no sucedía con nadie. Sí que encontraba fascinantes y entretenidas las conversaciones con sus colegas »
ㅤ
Con el paso del tiempo Hank se iba soltando más a la hora de hablar, se iba sintiendo más cómodo y eso, a su vez, le ayudaba a no estar tan cohibido y a ser un poco más él mismo. No dejaría de ser un hombre reservado y con mal humor, pero era la primera vez en mucho tiempo »
» cuánto le liberó aquello hasta que no lo tuvo. Anderson podría considerarse a sí mismo como un borde aburrido y, aunque borde sí podía ser un rato, de aburrido tenía poco una vez se abría a criticar y bromear abiertamente. Noah no quería que se fuera; ¿desde cuándo le había »
Otra sonrisa por parte de Noah al oírle. Le gustaba el contraste de Hank entre toda la gente que conocía. Al moverse más entre el ámbito universitario y el periodístico, no estaba acostumbrado a que la gente hablara sin filtros de educación o fuese más basta. Deseó que el »
ㅤ
Era cierto que, a pesar de haberse visto en muchas ocasiones y haber charlado en la biblioteca cada vez que se pasaba por allí, nunca habían hablado mucho más allá sobre temas más personales. La familia de Noah era muy pública, pero Hank era muy reservado. De hecho, ni »
» policía hablase más de sí mismo, por saber y porque se lo pasaba bien con él y su humor amargo.
——Cuéntame algún caso interesante, por favor. Me muero por escuchar algo de acción.
Al rato les sirvió un café más, y hablando de todo, la tarde se extendió hasta la cena. »
Asintió, aunque estaba dividido y muy confuso por el cambio, también algo asustado por si ese libre albedrío se tornaba en violencia por algún tipo de rencor.
——Me alegro de que ahora puedas elegir por ti misma. ——Y aun así dijo aquello con toda sinceridad.
Noah asintió, atento y educado. Hank no hablaba apenas de sí mismo, de su historia o de su familia, así que ansiaba por conocerle como algo más que el policía que se pasaba mucho por la biblioteca.
——¿Siempre lo tuviste claro? ——inquirió, con una curiosidad por fin de talante »
ㅤ
Noah no dijo nada más, pero a Hank le regaló más información con los huecos entre líneas que con sus propias palabras. Dedujo que con su padre tendría poca o ninguna relación y luego se aventuró a pensar que el viejo se habría inclinado más hacia Elijah que hacia él. Sintió »
——Definitivamente la mejor persona de mi casa, sin duda alguna ——dijo aquello con un tono más suave, que quizá contenía un suspiro de resignación. La misma suavidad acompañó su sonrisa hacia Hank entonces——. ¿Tu familia es tan rara como la mía? Curiosidad.
ㅤ
Estaba seguro de que Elijah le daría una visión completamente distinta. Hank suspiró por la nariz y se quedó pensativo durante unos segundos mientras pensaba en su propia madre. Ella sí había sido más como la típica madre de la época. Buena mujer.
Sabía que la madre de Noah »
» el mundo, nada le parecía bien y aun así te lo decía con una sonrisa en la cara.
Él mismo sonrió ante el recuerdo. Ojalá hubiera tenido tiempo para aprender más de ella.
Decidió dar un segundo sorbo al café antes. Ya no le dolía tanto, pero tener algo calentito en el estómago antes de hablar le venía bien.
——Una mujer maravillosa. No la pude disfrutar mucho tiempo, pero me acuerdo mucho de ella. Le encantaba enterarse de lo que pasaba en »
ㅤ
Su madre. Por un instante le costó unir puntos y darse cuenta de que era la misma de Elijah; le resultaba tan extraño imaginarles juntos que todavía le costaba asimilarlo.
——¿Cómo era tu madre? ——preguntó de pronto, más por curiosidad personal que profesional.
ㅤ
——Siempre. Otra cosa que tuve yo clara en la vida ——respondió exagerando el orgullo y asintiendo. Fue entonces cuando probó el café: no le había salido nada mal, hacía mucho que no se ponía un irlandés——. Mi madre tenía muchos libros en casa.
ㅤ
El teniente se fijó en la taza y comenzó a jugar con ella, deslizando su índice por el borde y por el asa, aparentemente distraído; nada más lejos de la realidad. No estaba acostumbrado a ese tipo de charlas sin litros y litros de alcohol de por medio.
——Seh. Al menos tuve »
——Seguía teniendo quince años ——dijo encogiéndose de hombros. También se había fijado en la postura de Hank y le gustaba que fuera tan él mismo y se sintiera lo suficientemente cómodo con él para sentarse como le diera la gana——. ¿Siempre supiste que querías ser policía?
ㅤ
——Leía mucho de ese palo en la academia, luego supongo que me harté. Lógico. ——Se encogió de hombros y le dio otro sorbo a la bebida. De manera inconsciente se fijó en la postura de Noah, mucho más recatada y casi elegante, mientras que él estaba de piernas abiertas y »
Noah se acomodó junto a él, sentándose de lado para poder mirarle a la cara sin girar tanto el cuello mientras hablaban. Sonrió con diversión y levantó su propia taza también.
——Digna de detectives, ¿no? Me encantaba leer Sherlock Holmes en los recreos del instituto.
ㅤ
Una media sonrisa fue respuesta suficiente porque ambos sabían que no sería así. Siguió a Noah hasta el salón, donde se dejó caer con un gruñido en el sofá; acto seguido le dio el primer trago al café.
——No está mal. Muy gracioso con la taza, por cierto. ——Y la alzó.
ㅤ
» la misma cantidad que a él le haría sentirse ligero. Le tendió entonces la taza y lo guió hasta el salón, donde tuvo que apartar unos libros de la mesita de café, cómo no.
——Que no se te olvide que luego tienes que conducir. No te voy a dejar salir de aquí hasta que camines recto.
Exageraba, claro. No tuvo problemas en echar más alcohol en la taza porque qué sabía él, y además Hank era el doble de grande, estaba seguro de que no le afectaría »
ㅤ
O trabajaba demasiado, o quizá muy poco. Su conducta autodestructiva hasta el momento le había dificultado mucho la vida en general y su trabajo, como cabría esperar, se había visto muy afectado. Hank resopló.
——Echa más whisky, Watson ——pidió al verle echar aquel »