Ayer.
El padre de mi amiga, 80 años, vasco en Palencia, cae y se abre la cabeza.
Traumatismo craneoencefálico, hemorragia y traslado urgente en ambulancia al hospital provincial.
—¿Qué medicación toma?
—No estoy segura, ¿no puede mirarlo usted en su historia clínica?
—No; no tenemos acceso.
Literal.
Yo sé que hay un proyecto del SNS para compartir la historia clínica entre los servicios autonómicos de salud. He leído memorias e informes sobre eso. He utilizado el servicio HCDSNS. Pero, ¿en el hospital de Palencia no pueden consultar la historia de un paciente de Bilbao?
El hombre, inconsciente, postrado en una camilla, y el médico no puede acceder a su historia clínica. ¡Qué puñetera vergüenza de país!
Le hacen pruebas y analíticas. Días después, mi amiga gestiona un transporte urgente en ambulancia hasta Bilbao.
Pero necesita llevar a Osakidetza los resultados de las pruebas médicas —varios TAC, analíticas…— que hicieron a su padre en Palencia.
Dicen que no lo pueden enviar por correo electrónico.
Dicen que no se lo pueden guardar en un pendrive.
Al final le guardan los resultados… ¡en un puñetero CD-ROM!
Llega ayer mi amiga agotada y angustiada a mi casa —en Santander—, desde Palencia, pidiéndome leer el CD-ROM del Servicio de Salud de Castilla y León (SACYL) para enviarlo por email al médico del Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) y después salir corriendo otra vez en coche hacia Bilbao.
De verdad, ¡idos todos a la mierda!
¿Es el problema de la corrupción en España solo de reglas o de nuestros políticos? No. Tenemos reglas horrorosas, sí, y una selección de élites pésimas, pero cualquiera que pasee por una calle de una ciudad española comprobará cómo muchos españoles (españoles de España, para que no haya duda) se saltan constantemente las reglas, aparcando donde les da la gana, tirando basura donde no corresponde o llevando al perro sin cadena en sitios donde no se puede (ejemplos que vi en solo dos días de noviembre, la última vez que fui a Madrid).
Ya sé lo que me van a decir: estas son anécdotas, no es evidencia seria. Pero resulta que sí tenemos evidencia seria.
Hasta 2002, los diplomáticos de las Naciones Unidas tenían inmunidad diplomática respecto de las multas de aparcamiento en Manhattan, por lo que podían aparcar donde quisieran, sin más límite que las normas culturales de sus países (o las reglas internas de las embajadas).
A dos economistas, Raymond Fisman y Edward Miguel, se les ocurrió considerar las multas de aparcamiento impagas de los diplomáticos de cada país como una medida de la corrupción en ese país. Si los diplomáticos “pasaban” de las reglas de aparcamiento porque no había consecuencias, era una medida de lo corrupto de ese país (o al menos de un grupo de élite, que son sus diplomáticos).
El resultado es un artículo muy famoso, “Corruption, Norms, and Legal Enforcement: Evidence from Diplomatic Parking Tickets”, publicado en una de las mejores revistas de economía del mundo.
¿Cómo salen los diplomáticos españoles? Mal. El diplomático español medio acumuló 12,9 multas sin pagar por año en cada uno de los cinco años del estudio, es decir, algo más de una multa al mes (como referencia, en 1998 había 15 diplomáticos españoles acreditados en las Naciones Unidas en Manhattan). Como se ve en la tabla, España está al nivel de Ruanda o Ghana.
En comparación, los diplomáticos de Noruega o Suecia no acumularon ninguna multa impaga. Como me contó uno de los autores del trabajo: cuando un diplomático sueco vio el estudio, le respondió que una multa de tráfico no pagada hubiera sido un escándalo tan grande en Suecia que el ministerio de asuntos exteriores entero tendría que haber dimitido.
Para contrastar, una vez un alto funcionario español, trabajando en Estados Unidos (no político, funcionario de los de oposición rimbombante), me explicó, ante mi sorpresa: ¡Estar en las Naciones Unidas es fantástico (bueno, empleó otra palabra más fea), puedes aparcar donde te salga de las narices!
Pero lo interesante es que cuando las reglas cambiaron en 2002 y los diplomáticos perdieron su inmunidad, las multas de tráfico de los diplomáticos españoles cayeron a 0,5 de media al año.
¿Cuáles son las conclusiones que saco de este artículo?
Primero, España es un país con una cultura de normas pobre. Un grupo de élite, los diplomáticos en las Naciones Unidas, abusaba, en promedio, de manera descarada del sistema (me imagino que habría mucha heterogeneidad, con algunos diplomáticos con pocas multas y otros con centenares). Y encima presumían de ello.
Segundo, los cambios en las reglas funcionan: las multas cayeron de 12,9 a 0,5.
Tercero, a largo plazo probablemente el cambio de reglas llevaría a que cambiara la cultura.
@ViaMurciana Las políticas identitarias han traído rédito a los partidos independentistas, pero mucha polarización social... atomizar el país y pretender que hay café para todos traerá dudosas consecuencias... Dicho lo cual, suerte
En Finlandia cambiaron los materiales sintéticos (caucho sintético, asfalto, plástico...) de los patios de las guarderías por suelo forestal, césped, musgo y arbustos; y los niños mejoraron su sistema inmune en sólo 28 días: mayor diversidad microbiana, más células T reguladoras, aumento de marcadores antiinflamatorias y mayor equilibrio inmunológico.
A los 2 años los beneficios persistían y se observaron mejoras adicionales: menos bacterias patógenas como Streptococcus en la piel y menor abundancia de bacterias asociadas a inflamación en el intestino.
Os traigo uno de los momentos más emocionantes que nos ha dado la arqueología en España en los últimos años, el descubrimiento de la bellísima Venus Púdica, del s. II d.C. y realizada en mármol del Pentélico, en la Villa romana de Salar (Granada).
¡Vamos a disfrutarlo! 🧵👇
Ya está disponible en el canal YouTube de la ETSAE la primera charla del Ciclo Cultural ctrl+ impartida por @Ecoproyecta el 25 de septiembre.
https://t.co/0WlVAgZH0k
#CulturaETSAE
La degradación moral de la política —que atestiguamos a diario en actitudes, zascas y tribunales— ha expulsado de lo público a las personas más rectas, preparadas e inteligentes.
¿Quién, en su sano juicio, detraería energías de su camino profesional y vital para descender al ruido, a la reyerta perpetua, e implicarse en lo colectivo?
Todo mi aprecio a quienes lo han hecho pero, por cada uno de ellos, el zeitgeist político vigente repelió a nueve.
Nuestro país —el que legaremos a nuestros hijos— no lo salvará otro partido, otro mesías. Solo lo salvará que seamos capaces de atraer de nuevo hacia lo público a las personas más rectas, preparadas e inteligentes que en las últimas décadas hemos reemplazado por hinchas y mediocres.
El problema no es que no sepamos contar nuestra Historia, es que hay razones estructurales que se retroalimentan y que explican por qué un país con algunas de las hazañas más extraordinarias de la historia militar y política de Occidente las desconoce hasta dentro de sus propias fronteras.
España fue objeto de la primera campaña de propaganda moderna de la historia y nunca respondió. La leyenda negra no la inventó un historiador sino los talleres de imprenta de Amberes, Londres y Ámsterdam en el siglo XVI (aunque ya tenía recorrido previo desde Italia), potencias en guerra con la Monarquía Hispánica que descubrieron que el relato era un arma tan eficaz como la flota. Guillermo de Orange encargó la Apología de 1580, los grabados de De Bry ilustraron la Brevísima de Las Casas con imágenes inventadas de canibalismo y tortura que De Bry dibujó sin haber pisado América, y esa iconografía se incrustó en el imaginario europeo durante generaciones. Inglaterra construyó su mito imperial contra España (la Armada mal llamada Invencible, Drake, la piratería como heroísmo), Francia hizo lo mismo desde la Ilustración con Montesquieu y Voltaire presentando a España como el modelo de lo que Europa no debía ser, y nadie respondió porque España estaba demasiado ocupada manteniendo un imperio que iba de Manila a Bruselas con una población de ocho millones de personas.
A eso se le sumó que la propia intelectualidad española interiorizó el pesimismo después del Desastre del 98, con Unamuno y Baroja convirtiendo la autocrítica en identidad nacional, lo que preparó el terreno para que después de la Guerra Civil la historia de España se convirtiera en territorio político minado. El franquismo la usó como propaganda, la izquierda de la Transición reaccionó vaciando el enfoque imperial y militar del currículo (incluso el positivo civil), y el resultado fue que dos generaciones de españoles salieron del sistema educativo sabiendo más de la Revolución Francesa que de las Leyes de Indias, más del Desembarco de Normandía que de Lepanto, y convencidos de que su propia historia era algo de lo que había que avergonzarse o que era mejor no tocar por si te ubicaban en tal o cual corriente política.
Y por encima de todo opera la hegemonía cultural anglosajona. Hollywood, la BBC, las universidades anglófonas y el ecosistema editorial en inglés controlan el relato histórico global desde hace un siglo y que desplaza a España del tablero. España tiene a Cervantes y a Velázquez, pero no tiene una industria cultural que convierta Lepanto o Pavía en productos de consumo masivo que lleguen al público global, y mientras eso no exista, la historia la seguirán contando otros con sus propios intereses, sus propios prejuicios y sus propios silencios.
De Sur a Este,de Norte a Oeste, los territorios reclamamos el cese del cierre de líneas férreas y la reapertura de las injustamente cerradas. Es clave para nuestro presente y FUTURO
El tren PUEDE y DEBE volver
31/12/1984-16/4/2026 #15082díassintren#Guadix#Baza#Almanzora#Lorca
Hoy nos hemos llevado una alegría en la obra de restauración del yacimiento de la villa romana de Villaricos (Mula)…
Tras el movimiento de tierras de la semana pasada, hoy lunes apareció esta charca 📸
¿Y qué tiene que ver esto con una villa romana? Te lo explico 👇
@cerv3ra No, efectivamente, como antes he indicado el agua la traían a esta villa de un manantial. Sí recogían agua de lluvia en una cisterna. La charca, como espero que bien sepas, no trata de emular a los romanos sino aportar un tratamiento medioambiental a la gestión del agua
Hoy, sin haberlo buscado todavía, la naturaleza nos ha dado un adelanto. Tras las lluvias de ayer ha aparecido la charca, el inicio del futuro humedal...
Patrimonio cultural y natural trabajando juntos (imagen última generada por IA) 👋
Así nace la idea:
Crear un pequeño humedal artificial en la parte baja de la parcela 🌿
Con el agua recogida del yacimiento y vegetación autóctona, se generará un microecosistema que además formará parte del recorrido de visita 📸