Estudié diseño gráfico pero trabajé de administrativo, aprendí a invertir en la bolsa de EEUU pero no tengo un mango, dicen que visto bien pero muy a lo croto.
Sir Ed Davey, líder del partido Liberal Demócrata del Reino Unido, apuntó contra la FIFA luego de la bandera de Malvinas y el caso de Folarin Balogun 👔🏴
💬 "Este Mundial ha puesto al descubierto lo completamente rota que está la FIFA"
💬 "Desde el espectáculo increíblemente turbio de Donald Trump llamando por teléfono a Gianni Infantino para que le anulara personalmente una tarjeta roja de Estados Unidos, hasta la lenta inacción de la FIFA ante la provocativa maniobra de Argentina con la bandera de las Malvinas, Infantino ha cruzado una línea roja tras otra"
💬 "Es hora de que la FA, la UEFA y los organismos rectores europeos den un paso al frente, lideren una salida coordinada y se retiren"
Noto un sentimiento antiargentino creciente e inmerecido, que ya excede el folclore futbolístico, y me preocupa.
A los ingleses, que están desconsolados —¿quién podría culparlos?— y no paran de hacer papelones en redes con comentarios que dan vergüenza ajena; a algunos mexicanos delirantes, que siguen fantaseando con una rivalidad que solo existe en sus mentes; y a otras nacionalidades, vecinas o no, que siempre han mirado a nuestro país con una mezcla de inconfesable admiración y ojeriza, se sumaron otros países a esta ola infame.
Para asedar el odio que les produce que Argentina haya llegado —“¡otra vez, será posible!”— a estas instancias, se autoconsuelan diciendo que, en realidad, el fútbol “es lo único que tenemos”, “en lo único que nos destacamos” o “en lo único que somos buenos”, como le escuché decir ayer a un pirata escocido.
Es una falta de respeto.
Argentina fue durante gran parte del siglo XX una sociedad excepcionalmente igualitaria para los estándares latinoamericanos: una amplia clase media, educación pública de calidad, universidad gratuita, fuerte movilidad social y una enorme inmigración que encontró aquí oportunidades. De ese ecosistema surgieron cinco Premios Nobel, Borges, Favaloro, Milstein, el tango, Quino, dos premios Óscar, desarrollo nuclear y satelital, una gastronomía de nivel mundial y avances pioneros en materia de derechos civiles, solo por citar algunos ejemplos. El fútbol es apenas una consecuencia más de un país que históricamente produjo mucho más talento del que por su tamaño (0,6 % de la población mundial) se esperaría.
De modo que conviene domeñar impulsos y ser cauto a la hora de hablar. Nos va bien en el fútbol, pero también en otras cosas. ¿Tenemos problemas aquí y allí? Seguramente. Los resolveremos.
A continuación, desarrollamos —a vuelo de pájaro— aquellas otras cuestiones, además del fútbol, en las que nos destacamos.
Oficialmente, la Republica del Paraguay 🇵🇾 llama a las islas: Islas Malvinas en todos los documentos diplomáticos.
El gobierno paraguayo apoya el reclamo de soberanía de Argentina.
Siendo un país bananero, nunca vamos a recuperar las Malvinas. Si logramos que la Argentina sea grande nuevamente, próspera y respetada, nuestras posibilidades de avanzar en el reclamo de soberanía serán mucho mayores.
La única vía es la diplomática, y el respaldo internacional es clave.
En los últimos días, un reconocido columnista de The Guardian sostuvo que incluso desde el Reino Unido hay quienes reconocen que las Islas Malvinas “no pueden seguir siendo británicas para siempre” y que tarde o temprano habrá que retomar las negociaciones. (The Guardian)
Durante el Mundial, la reivindicación argentina volvió a tener una enorme visibilidad internacional tras la victoria frente a Inglaterra y la bandera desplegada por nuestros héroes de la Selección con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”.
Además, hace pocas semanas, la OEA volvió a exhortar al Reino Unido y a la Argentina a reanudar las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía.
La fortaleza de un reclamo internacional depende también de la fortaleza del país que lo sostiene.
La Selección de Scaloni fue defendida por la Enmienda de EEUU que hace alusión a la "libertad de expresión" por la bandera de Malvinas en el Estadio y no por el Estado Argentino. ¡Hablame de soberanía y de antipatria, KUKA violeta!
@JokerCarlosDan1@PatoBullrich Andá a chuparle la cajeta a la montonera asesina y no me rompás las pelotas.
Defendés a un gobierno de corruptos y me saltás con los "chamanes peruanos".
¡Hacete ver, viejo pelotudo!
Hay un rumor de pasillo que dice que cierto exiliado fiscal que estaba perdiendo mucho dinero con las importaciones de China y que lloraba por tener que competir está atrás de los cambios negativos en el régimen de compras al exterior.
Todo son negociados y lobbies, amigos.