Quisieron venderme la idea de que Dios solo se encuentra en una iglesia. Pero yo lo conocí en mi soledad, en mis miedos, en mi sufrimiento, pero también en mis procesos, en mis logros y en mis triunfos.
Me encanta que en México compramos asientos de F1 y coronas de Miss Universe pero no ponemos ni un solo peso para que la pendeja selección gane un partido, vivan las prioridades.