que bonito que otros reconozcan tu trabajo y se emocionen porque vas a formar parte de su equipo. que mal que otros no hagan bien el suyo y que por eso tenga que rehacer mis horarios diarios
cuando la gente me pregunta por qué no me gusta Saltillo lo primero que respondo es por su falta de comunicación en el transporte y sus precios exagerados.
Es la única ciudad donde he sentido que tener coche roza más la necesidad que el lujo
Ayer mi coche se detuvo de la nada frente a un semáforo y no quiso volver a encender por lo que tuve que cancelar un compromiso.
Hoy la primera frase con que me recibieron en el trabajo fue “siempre es Dios” y ahora solo pienso que hubiera pasado si hubiera seguido mi camino