🚨ÚLTIMA HORA: IDL se niega a pagar multa por obstaculizar supervisión de la APCI.
La ONG Instituto de Defensa Legal (IDL), que se presenta como baluarte de los derechos humanos y el Estado de Derecho, se niega a abonar una multa superior a los 34 mil soles impuesta por la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI) tras obstaculizar una fiscalización oficial, generando fuertes críticas por su supuesta doble moral al exigir legalidad a otros mientras incumple las normas que le aplican según el programa Contracorriente.
Carlos Paredes denuncia que «los prístinos defensores de los derechos humanos, de la legalidad y estado de Derecho, la poderosa ONG IDL, se niega a pagar una multa por obstaculizar supervisión de APCI. Se creen intocables. Acusan a todos de violar las leyes, y ellos son los primeros en incumplirlas».
@futbolmundialsp Casillas fue un gran portero, pero no puede estar en el dream team de todos los tiempos. Buffon y Neuer merecen más ese puesto... Por cierto, ¿qué clase de equipo jugaría sin volante de contención?
#Contracorriente 🚨 Los cargos contra Gorriti
Un informe del Congreso vuelve a poner bajo la lupa la relación ilegal entre fiscales del caso Lava Jato con @IDL_R . ¿Investigaban por separado o coordinaban estrategias?
https://t.co/GyTAHdmlva
🚨Esta noche en #ContraCorriente, la respuesta de Gustavo Gorriti a la Comisión Investigadora del @congresoperu que le imputa los presuntos delitos de tráfico de influencias, cohecho activo genérico y obstrucción a la justicia.
Hoy a las 7:55 p.m.
Siempre por @willaxtv
Ésta es la relación de equipos peruanos que a lo largo de la historia de la Copa Libertadores lograron superar la fase de grupos. Podrá Universitario de Deportes ampliar su ventaja este año?
Así hemos despedido a Marie-Louise tras su último partido con el equipo masculino, que no ha podido ir mejor tras la goleada (4-0)
Esta es nuestra realidad en Köpenick: agradecimiento y orgullo por todo lo conseguido en estas semanas 🫂
Salvador Dalí le encantaba cenar bien.
Grupos grandes.
Mesas largas.
Vinos caros.
Los mejores restaurantes de París y Nueva York.
Y siempre insistía en pagar la cuenta.
Nadie sospechaba nada.
Cuando llegaba el momento de pagar, rellenaba el cheque con el importe total, con calma y elegancia.
Firmaba.
Y entonces, antes de entregárselo al camarero, giraba el papel y hacía un dibujo en el reverso.
Un boceto rápido.
Elefantes.
Caballos.
Figuras surrealistas.
Firmaba debajo.
Y entregaba el cheque al restaurante.
Dalí sabía perfectamente lo que iba a pasar después.
El dueño del restaurante no cobraría el cheque.
Lo enmarcaría.
Lo colgaría en la mejor pared del local.
Un Dalí original, enmarcado, dentro del restaurante.
Valía infinitamente más que cualquier cena.
Todos esos cheques con dibujos fueron guardados.
Y hoy valen una fortuna.
Hay relatos de que hizo esto muchas veces a lo largo de los años, tanto en París como en Nueva York.
En una de las noches documentadas, en el Café de la Rotonde de París, Dalí le pidió una hoja de papel al camarero, dibujó rápidamente un elefante con la trompa levantada, firmó debajo y lo entregó con total naturalidad.
La cuenta estaba pagada.
Y el restaurante había salido ganando.
Lo que hacía Dalí no era solo excentricidad.
Era entender perfectamente que el valor de su presencia y de su firma ya había superado el precio de cualquier menú.
No necesitaba dinero para pagar.
Solo necesitaba un trozo de papel y saber cuánto valía.