El presidente Gustavo Petro, le entrega a Abelardo de la Espriella un país con una vara extremadamente alta, y difícil de superar.
Hasta la fecha de hoy Colombia mantiene indicadores como inflación controlada, desempleo de un dígito, reducción de la pobreza, estabilidad cambiaria y crecimiento económico, el desafío de su gobierno no será rescatar al país, sino demostrar que puede superar los resultados del gobierno de Gustavo Petro.
Su principal problema será que gran parte de su discurso de campaña estuvo construido sobre promesas que requieren reformas legales e incluso constitucionales de enorme complejidad. Con un Congreso fragmentado, una oposición fuerte y unas cortes con agenda propia, muchas de esas propuestas se quedarán en meros anuncios.
Además, llega al poder después de una elección extraordinariamente cerrada, en un país profundamente dividido. Gobernar con la mitad de la población en desacuerdo con su proyecto político limitará su margen de maniobra y hará que cualquier reforma que intente encuentre resistencia social y política.
Su alineamiento con Washington y los compromisos asumidos con la administración Trump causarán repulsión en gran parte de la población, por no decir en la mayoría.
Mi pronóstico es que será un gobierno de alta confrontación política, con una narrativa permanente de orden y autoridad, ningún avance en materia de seguridad, por el contrario, crecera la conflictividad, y el desastre institucional. Lo que traerá enormes dificultades para materializar las transformaciones estructurales que prometió. Muchas de sus propuestas chocarán con los límites institucionales, presupuestales y constitucionales del Estado colombiano.
Si su cacareado “país milagro” recibe una Colombia con indicadores macroeconómicos favorables, la pregunta no será si De la Espriella puede prometer más, sino si realmente puede gobernar mejor. Y superar una economía estable, reducir aún más la pobreza, mejorar el empleo y mantener la gobernabilidad en un país polarizado es mucho más difícil que ganar una elección. El balance final es que sus promesas terminarán estrellándose contra la realidad del país.
No es Colombia la que despide a Vargas Lleras, como dicen los medios comemierda, sino la gavilla de ladrones y sapos de cuello duro con la que operó y delinquió toda su vida.
¿Estaban pidiendo debate? Ahí lo tienen. Y totalmente de acuerdo con nuestro candidato presidencial @IvanCepedaCast. El Centro Democrático ahora dice defender las luchas sociales, pero durante cuatro años se opusieron a cada reforma que beneficiaba a la ciudadanía.
Por más que se disfracen de salvadores en campaña, el pueblo no olvida quiénes fueron sus verdugos.
Tremendo jingle el que se inventaron en el carnaval de Barranquilla: “solo Petro en esta MONDÁ EH EH EH EH”. Nunca escucho BluRadio, pero mañana me lo voy a ver única y exclusivamente para ver si Camila Zuluaga lo canta
A petición de un seguidor, les comparto su apreciación del contexto político de la izquierda y el progresismo. Me pidió lo publicara para dárselos a conocer, el se llama Edwin
1. La izquierda tiene un problema: ninguno es Petro.
Y sin Petro, el petrismo es como una orquesta sin director: mucho ruido, poco ritmo.
2. Entre Iván Cepeda y Daniel Quintero, el menú es de dos platos fríos
Cepeda: carisma en huelga, discurso de museo, candidato solo para la izquierda más izquierda.
Quintero: carisma sí, pero corrupción en combo triple. Invotable hasta para su propia tropa.
3. El dilema es simple: quedarse con el 35% de Petro… pero sin Petro.
O peor: ser “el de Petro” sin ser Petro.
Spoiler: ninguno logra resolver esa ecuación.
4. Ahí asoma Roy Barreras, vendiendo experiencia y centro.
Puede sumar izquierda, santismo y política tradicional, pero la cantidad de pactos que necesita no tiene nombre.
La primera vez funcionó porque Petro lo tapaba. Ahora el telón se corrió.
5. Ejemplo del Valle: Roy y Dilian Francisca no se pisan ni la misma baldosa.
No son socios, pero se respetan… entre mafias se entienden.
6. Muchos actúan como si las elecciones de 2022 no hubieran existido y los votos de Rodolfo fueran un mito urbano.
7. Para buena parte de la izquierda, ganar es cuestión de vida o muerte.
Mientras tanto, del otro lado hay quienes no quieren ganar: quieren ver sangre.
@FisicoImpuro Entiende q esta imputado eso no es ética
Se llama sentido común inocente o culpable esta IMPUTADO
Es sencillo de entender va en contra del progresismo cuando solucione sus temas legales sería otra cosa
@tavo2366 Eso esta claro
Pero por ética por pensamiento ideológico no debería ser un candidato presidencial
Igual como lo dijimos y lo reprochamos de rodolfo Hernandez
@elespectador No hay q tener dos dedos de frente para entender q después de ese desfalco tan hp una intervención mágicamente se salvará la intervención es para evitar el robo y ver q se puede salvar
Durante mi gestión en el Ministerio de Salud y Protección Social presenté la reforma a la salud, aprobada dos veces en la Camara, pero hundida con mentiras por la derecha.
Un año después de mi salida, el sistema está en crisis con la Nueva EPS. La derecha engañó al presidente y al pueblo: prometieron aprobar la reforma si yo me iba, y no lo hicieron.
Por eso sigo recorriendo el país: porque el problema no es un cargo, es la justicia, la salud y la educación del pueblo colombiano. #NiUnPasoAtrás ✊🇨🇴